La Conclusión del Séptimo Asunto
La Conclusión del Séptimo Asunto
[Este es para desterrar cualquier duda que haya surgido o que pueda surgir con respecto a los signos de lo Oculto evidentes en la forma de los ocho favores Divinos y describe un misterio poderoso de favor Divino.]
Esta Conclusión consiste de Cuatro Puntos.
Primer Punto: Afirmamos en el Séptimo Asunto de la Carta Veintiocho que vimos un signo de lo Oculto, que se ha comprendido de siete y ocho favores Divinos universales e inmateriales y una manifestación de ese signo en los bordados conocidos como tevafuks, bajo el nombre del Octavo Favor. Y afirmamos que estos siete u ocho favores Divinos universales son tan poderosos y ciertos que cada uno por sí mismo demuestra esos signos de lo Oculto. Si, suponiendo lo imposible, algunos parecen ser débiles, o incluso se negaran, no dañaría la certeza de ese signo de lo Oculto. Quien no puede negar esos ochos favores Divinos, no puede negar los signos. Pero porque la gente difiere según su nivel y porque el nivel más numeroso, la masa de gente, confía mayormente en lo que ve, ya que las tevafuks no son lo más poderoso sino lo más evidente, de los ocho favores Divinos – por cierto los otros son más poderosos pero ya que éste es más general – me he visto obligado a exponer una verdad a modo de compararlos, con la intención de disipar esas dudas. Es como sigue:
Dijimos en relación al favor Divino evidente que ese nivel de tevafuks apareció en la palabra ‘Corán’ y en la frase ‘el Noble Mensajero de Allah (PyB)’ en el tratado que habíamos escrito que no dejó ninguna duda de que se habían ordenado intencionalmente y se les había dado ubicaciones que se correspondían mutuamente. Nuestra evidencia de que la voluntad y la intención no es nuestra es que tomamos conciencia de ellas sólo tres o cuatro años más tarde. En cuyo caso, como una obra de favor Divino, esta voluntad e intención pertenecen a lo Oculto. Esa situación extraña fue otorgada solamente con respecto a corroborar el milagro del Corán y de Muhammad y en forma de tevafuks involucrando esas dos palabras. Además de que la santidad de estas dos palabras es una marca que ratifica el milagro del Corán y los milagros de Muhammad, la gran mayoría de frases similares manifestaron tevafuk. Pero estas sólo aparecen en una sola página, mientras que las dos frases mencionadas anteriormente aparecen a lo largo de los dos tratados y en la mayoría de los otros. Hemos dicho repetidamente que en esencia la tevafuks se puede encontrar en otros libros, pero no de esta manera tan extraordinaria, demostrando una voluntad e intención elevadas. Ahora, a pesar de que no es posible refutar lo que afirmamos, hay una o dos maneras que podrían parecer que son así si se las mira superficialmente.
Una es que pueden decir: “Ustedes han pensado en ello y provocaron estas tevafuks de esta manera. Hacer algo así intencionalmente sería fácil”. En respuesta decimos esto: en un caso, dos testigos veraces son suficientes, pero en este caso, se pueden encontrar cien testigos que atestiguarán que nuestra voluntad e intención no tomaron parte y que fuimos concientes de ello sólo tres o cuatro años más tarde. Voy a decir un punto en conexión con esto que este keramet del Corán que procede de su milagro no es del mismo tipo ni está al
