Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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Sexto Asunto

SEXTO ASUNTO

Tercero: Algunos de los términos usados en el Primer Tema, llamado Una Disputa Con Satanás, sobre el camino de Satanás, fueron muy vehementes. A pesar de haberse modificado con expresiones como “¡Que Allah no lo permita! ¡Que Allah no lo permita!” y “Suponiendo que fuera posible”, aún así me hicieron temblar. Hay una cantidad de pequeñas modificaciones en la parte que después le enviaron a usted; ¿ha podido corregir vuestra copia acorde a ello? Lo dejo a vuestro criterio; puede saltear cualquiera de esos términos que considere necesario.

Mi querido hermano, ese Tema tiene una gran importancia porque el maestro de los ateos es Satanás. Sólo cuando Satanás es silenciado sus imitadores no serán engañados. Que el Sabio Corán mencione las viles expresiones de los incrédulos me dio coraje. Temblando e imaginando lo imposible, usé las expresiones ridículas que los miembros del Grupo de Satanás están obligados por su forma a aceptar y de cualquier manera pronuncian a través de sus lenguas, para demostrar lo absolutamente despreciable del camino de Satanás. Pero al usarlos, los confinamos a los más bajo del pozo y tomamos posesión de todo el campo en nombre del Corán; expusimos sus fraudes. Considera la victoria a través de la siguiente comparación:

Por ejemplo, imaginemos un minarete alto cuya punta toca los cielos y en cuya base se ha excavado un pozo que llega al centro de la tierra. Dos grupos están discutiendo sobre dónde debería estar un hombre entre la cima del minarete y el fondo del pozo para que toda la gente escuche su llamado a la oración a lo largo de todo el país. El primer grupo dice: “Él está en la cima del minarete recitando el llamado a la oración al universo porque lo oímos; está vivo; es elevado. Por cierto no todos lo pueden ver en ese lugar tan elevado, pero según sus niveles, todos pueden verlo en una posición, sobre un escalón, cuando sube a él y cuando desciende. Saben por ello que él lo asciende y cada vez que aparece, es alguien de estatura elevada”. Sin embargo, el otro grupo satánico y tonto dice: “No, su posición no es la cima del minarete; en cualquier lugar que aparezca, su lugar es el fondo del pozo”. Pero nadie en absoluto lo ha visto en el fondo del pozo, ni puede verlo allí. Supongamos que fuera pesado y sin voluntad como una piedra, entonces por cierto hubiera estado en el fondo del pozo y alguien lo hubiera visto.

Ahora, el campo de batalla de estos dos grupos opuestos es la distancia larga que se estira desde la cima del minarete hasta el fondo del pozo. La gente iluminada, llamada el Grupo de Allah, señala al muédano en la cima del minarete para aquellos que tienen una mirada elevada. Y para quienes cuyas miradas no se pueden elevar tan lejos y para los que son cortos de vista, muestran a ese muédano supremo sobre un escalón cada uno según su nivel. Una pequeña pista es suficiente para ellos y demuestra que el muédano no es un objeto sin vida como una piedra sino un hombre perfecto que trepa y aparece y hace el llamado a la oración cuando quiere. En cuanto al otro grupo, conocido como el Grupo de Satanás, pronuncian estúpidamente: “Muéstralo a todos en la cima del minarete, si no, su lugar es el fondo del pozo”. En su

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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