que se arroja sobre el agua dulce como Kawzar que encuentra de repente, se arroja sobre la Palabra Treinta y Dos, estudiándola constantemente y recibiendo su refulgencia, en especial la discusión del amor de Allah en el Tercer Lugar de Parada, hasta que se curó por completo de su enfermedad. Encontró en ella la refulgencia que hubiera esperado un evliya de polo espiritual más grande. Fue a la mezquita con buena salud, realizó la oración y allí le entregó su espíritu al Más Misericordioso. Que Allah se apiade de su alma.
#### Cuarto Ejemplo
Cuarto Ejemplo: Como lo atestigua las partes de Hulûsi Bey de la Carta Veintisiete, encontró en Risale-i Nur llena de luz, que interpreta los misterios del Corán, la ayuda y el socorro, la refulgencia y la luz más grande que en el camino Naqshi, que es la orden sufí más importante y de influencia.
#### Quinto Ejemplo
Quinto Ejemplo: Mi hermano Abdülmecid sufrió terriblemente por la muerte de Abdurrahman (que Allah se apiade de él) y por otros eventos dolorosos. Él también esperaba de mí ayuda y benevolencia espiritual que yo no podía dar. No mantenía correspondencia con él. De repente le envié algunas de las Palabras importantes. Después de estudiarlas, me escribió y me dijo: “¡Alabado sea Allah, he sido salvado! Me hubiera vuelto loco. Cada una de esas Palabras se volvió como una guía espiritual para mí. Había partido de una guía, pero de repente encontré muchos guías inmediatamente y fui salvado”. Me di cuenta de que verdaderamente Abdülmecid se había embarcado en un buen camino y se había salvado de sus estados anteriores.
Hay muchos otros ejemplos como estos cinco que muestran que si las ciencias de la fe se experimentan directamente como curas provenientes de los misterios del Sabio Corán como consecuencia de una necesidad y como sanación para las heridas, esas ciencias de la fe y curas espirituales son suficientes para quienes sienten su necesidad y las utilizan con sinceridad seria. Sea cual fuere el farmacéutico y el heraldo es como quien vende y los anuncia – ya sea común y corriente, o esté en bancarrota, o sea rico, o sea una persona de rango o un siervo – no hace mucha diferencia.
Sí, no hay necesidad de recurrir a la luz de las velas mientras brilla el sol. Ya que estoy mostrando el sol, no tiene sentido y es innecesario buscar la luz de las velas de mí, en especial si no la tengo. Otros más bien deberían ayudarme con oraciones, ayuda espiritual e incluso benevolencia sagrada. Es mi derecho buscar ayuda de ellos, mientras que el derecho que les incumbe a ellos es estar conformes con la refulgencia que reciben de Risale-i Nur.
﴿ سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَلِيمُ الْحَكِيمُ ﴾
اَللّٰهُمَّ صَلِّ عَلٰى سَيِّدِنَا مُحَمَّدٍ صَلَاةً تَكُونُ لَكَ رِضَاءً وَلِحَقِّهِ اَدَاءً وَعَلٰى آلِهِ وَصَحْبِهِ وَسَلِّمْ
