El Segundo: Según otra narración, el Mensajero de Allah (PyB) dijo: “Digan, بِسْمِ اللهِ , y coman; el veneno no los afectará”. Ibn Hayar al-Asqalani no acepta esta narración, pero otros sí.
El Tercero: Los judíos traicioneros querían darle un golpe repentino al Mensajero de Allah (PyB) y sus Compañeros cercanos, al ser informados sobre esto desde lo Oculto, la advertencia del Profeta (PyB) demostró ser cierta, y su plan fue descubierto y frustrado. Y cuando Muhammad (PyB), de quien los Compañeros nunca oyeron una mentira, dijo: “Esta cabra me dice que…”, todos le creyeron tan seguros como si ellos mismos hubieran oído a la cabra.
Tercer Ejemplo
Tercer Ejemplo: Éste consiste de tres instancias de otro milagro que se parece a ‘la Mano Brillante’ y la ‘Vara’ de Moisés:
El Primero: El Imám Ahmad ibn Hanbal, explicando la autenticidad de una narración de Abu Sa‘id al-Judri, informa: “Una noche oscura y tormentosa, el Noble Mensajero (PyB) le dio a Qatada ibn Nu‘man una vara, diciendo: ‘Esta rama alumbrará aproximadamente siete metros a tu alrededor. Verás una sombra negra cuando llegues a tu casa; es Satanás. ¡Arrójalo de tu casa y ahuyéntalo!”. Qatada tomó la rama y partió. Arrojó una luz como la mano brillante de Moisés (p.). Llegó a su casa, donde vio la figura sombreada y la ahuyentó”.
El Segundo: Mientras peleaban con los idólatras durante la gran Batalla de Badr, que fue en sí misma una fuente de maravillas, Ukkasha ibn Mihsan al- Asadi rompió su espada. El Noble Mensajero de Allah (PyB) le dio una rama resistente en su lugar, diciéndole: “¡Pelea con esto!” De pronto, con la licencia de Allah, la rama se transformó en una larga espada blanca y luchó con ella. La guardó consigo hasta que murió como mártir durante la Batalla de al-Yamama. Este incidente es indiscutible, porque a lo largo de su vida él llevó la espada con orgullo y se hizo famosa con el nombre de ‘Socorro’. Así dos pruebas de este incidente son el orgullo de Ukkasha y el nombre de la espada, ‘Socorro’ y su fama generalizada.
El Tercero: Se narra por autoridades de Hadices como Ibn Abd al-Barr, un célebre erudito conocido como ‘el Erudito de la Época’, que en la Batalla de Uhud, la espada de un primo del Mensajero de Allah (PyB), Abdullah ibn Yash, se rompió. El Profeta de Allah (PyB) le dio una rama, la cual se convirtió en una espada en su mano. Luchó con ella y después de la batalla, ese producto del milagro permaneció como espada.
En su Siyar, el reconocido Ibn Sayyid al-Nas informa que un tiempo después, Abadía le vendió la espada a un hombre llamado Bugha al-Turki por doscientos dirhams. Así, estas dos espadas son milagros fueron cada una un milagro como el de la Vara de Moisés. Pero, mientras que no quedó ningún aspecto milagroso en su vara después de la muerte de Moisés (p.), estas espadas permanecieron intactas.
