eventos que los informes describen como que tienen ‘verdadero tawatur’, ‘tawatur en significado’, o que expresan certeza como ‘tawatur’, han demostrado ser así tanto por los eruditos de los Hadices y los eruditos de la Sharía como por los eruditos de las religiones principales y por la mayoría de los otros niveles de los eruditos. Si la gente común, en su negligencia, o los ignorantes que cierran sus ojos a la verdad no saben esto, la falta es de ellos.
Quinto Ejemplo
Quinto Ejemplo: Habiéndolo explicado y autenticado, el Imám Baghawi relata: “En la Batalla de Jandaq, a Ali ibn al-Hakam se le rompió la pierna con el golpe de un incrédulo. El Noble Mensajero (PyB) la frotó. En cuanto lo hizo, se curó de modo que Ali ibn al-Hakam ni siquiera tuvo que desmontarse de su caballo”.
Sexto Ejemplo
Sexto Ejemplo: Los eruditos de Hadices, y principalmente el Imám Bayhaqi, informan: “Ali estaba muy enfermo. En su angustia, se quejaba y rezaba por sí mismo. El Noble Mensajero (PyB) vino y dijo: اَللّٰهُمَّ اشْفِهِ , y tocó a Ali con su pie. Le dijo que se levante y Ali estuvo curado inmediatamente. Él dijo: ‘Nunca más sufrí de esa enfermedad’”.
Séptimo Ejemplo
Séptimo Ejemplo: Esta es la conocida historia de Shurahbil al-Ju'fi. Él tenía un crecimiento mórbido en la palma de su mano de forma tal que no podía sostener su espada ni las riendas de su caballo. El Mensajero de Allah (PyB) frotó el crecimiento con su mano bendita y lo masajeó; no quedó ni rastros de él.
Octavo Ejemplo
Octavo Ejemplo: Seis niños que cada uno fue el objeto de un milagro diferente de Muhammad:
El Primero: Ibn Abi Shayba, un investigador y erudito reconocido de Hadiz, informa que una mujer le llevó a su hijo al Mensajero de Allah (PyB). El niño tenía una afección; no podía hablar y era discapacitado. El Mensajero de Allah se enjuagó la boca con agua y lavó sus manos, luego le dio el agua a la mujer diciéndoles que se la diera de beber al niño. Después de que el niño la hubo tomado, nada quedó de su enfermedad y afección y se volvió tan inteligente que incluso sobrepasó a los más brillantes del resto de la gente.
El Segundo: Según una narración auténtica, Ibn Abbas dijo: “Trajeron a niño insano al Noble Mensajero (PyB). Él puso su mano bendita sobre el pecho del niño y el niño de repente vomitó un pequeño objeto negro como un pepino. El niño se sanó y se fue a su casa”.
El Tercero: El Imám Bayhaqi y Nasa’i informan a través de una cadena de transmisión auténtica que un niño llamado Muhammad ibn al-Hatib se había quemado con una cacerola de agua hirviendo y todo su brazo se quemó. El Noble Mensajero de Allah (PyB) tocó el brazo, pasándole su saliva; en ese mismo instante de sanó.
