Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
Página 107 de 462
107

لَوْ لَمْ تَكِلْهُ لَاَكَلْتُمْ مِنْهُ وَلَقَامَ بِكُمْ. “Si no lo hubieras puesto a prueba al pesarlo, te hubiera durado toda una vida”

Octavo Ejemplo

Octavo Ejemplo: Según los libros precisos como Tirmidi, Nasa’i, Bayhaqi y Shifa’ al-Sharif, Samura ibn Jundub relató que le trajeron un plato de carne al Profeta (PyB). Desde la mañana hasta la noche, muchos grupos de hombres vinieron y comieron de él.

De acuerdo con la explicación que dimos en la introducción de esta parte, esta no es solamente la narración de Samura, ya que Samura relató este incidente en nombre y con la aprobación de todos los presentes como sus representantes.

Noveno Ejemplo

Noveno Ejemplo: Como también lo relatan los investigadores confiables y leales tales como el reconocido autor de Shifa’ al-Sharif, Ibn Abi Shayba y Tabarani, Abu Jurayra narró: “El Noble Mensajero (PyB) me ordenó: ‘Invita a los pobres que migraron de Meca que han hecho del Banco [suffa] de la mezquita su hogar y quienes suman más de cien’. Entonces fui y los busqué y los reuní a todos. Colocaron una bandeja de comida frente a nosotros y comimos tanto como deseamos, luego nos levantamos. El plato quedó lleno tal como cuando nos sentamos, sólo se veían las marcas de nuestros dedos sobre la comida”.

Así, este incidente es relatado por Abu Jurayra en nombre de toda la Gente del Banco, apoyado por su confirmación. Por lo tanto, el incidente es tan definitivo como si toda la Gente del Banco lo hubiera relatado. ¿Es acaso posible que si no hubiese sido verdad, aquellos hombres veraces y perfectos hubieran permanecido en silencio sin negarlo?

Décimo Ejemplo

Décimo Ejemplo: Según una narración auténtica de Ali, una vez el Noble Mensajero (PyB) reunió a los hijos de Abd al-Muttalib. Eran alrededor de cuarenta, incluyendo a algunos que se comerían a un camello joven y beberían más de tres litros de leche en una comida. Aún así, para ellos él había preparado sólo un puñado de comida. Todos comieron y estuvieron satisfechos y la comida permaneció tal como había estado antes. Más tarde trajo leche en un tazón de madera que hubiera sido suficiente para sólo tres o cuatro personas. Todos bebieron hasta saciarse. Permaneció como si no se hubiera bebido.

¡Así, un milagro de abundancia es tan definitivo como el valor y la lealtad de Ali!

Undécimo Ejemplo

Undécimo Ejemplo: Según una narración auténtica, en ocasión del casamiento de Ali y Fátima al-Zahra, el Noble Mensajero (PyB) le ordenó a Bilal al-Habashi: “¡Haz algo de pan con algunos puñados de harina; también sacrifica un camello!”. Bilal relata: “Traje la comida y él puso su mano bendita sobre ella. Más tarde, los Compañeros llegaron en grupos, comieron y se fueron. De la comida que quedó, oró por abundancia otra vez y envío un tazón lleno a cada una de sus esposas, diciéndoles que comieran y que alimentaran a quienquiera que las visitara”.

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

Visite el sitio del simposio para el programa, las ponencias y la inscripción.