Más bien, diciendo que es un sagrado diputado de Jesús (p.), le atribuye algo sagrado a ese egoísmo. Por esta razón, los miembros de las clases altas del cristianismo que ocupan las posiciones mundanales más elevadas pueden ser completamente religiosos. De hecho, hay muchos como el ex-presidente norteamericano Wilson y el ex Primer Ministro británico Lloyd George, que fueron tan religiosos como los sacerdotes fanáticos. Pero quienes se elevan a aquellas posiciones entre los musulmanes rara vez permanecen completamente religiosos y firmes en su religión, porque no pueden renunciar a su orgullo y egoísmo. La verdadera taqwa no se puede combinar con el orgullo y el egoísmo.
Sí, tal como el fanatismo religioso de la clase alta cristiana y la falta de firmeza en la religión de la clase alta musulmana demuestran una importante diferencia, así también, el hecho de que los filósofos que surgieron de la cristiandad fueron indiferentes hacia la religión o se oponían a ella, mientras que la gran mayoría de quienes surgieron del Islam construyeron su filosofía sobre los fundamentos Islámicos, demuestra aún otra importante diferencia.
Además, en general, los cristianos comunes que han caído en tiempos difíciles o que son enviados a prisión no pueden esperar ayuda de la religión. Anteriormente, la mayoría de ellos se volvieron irreligiosos. De hecho, los famosos revolucionarios de la historia que instigaron la Revolución Francesa y se llamaron “Jacobinos irreligiosos”, fueron mayormente aquella gente común aquejada por desastres. Mientras que en el Islam, la gran mayoría de quienes sufren desastres o encarcelamiento esperan socorro de la religión y se vuelven religiosos. Esta situación también demuestra una diferencia importante.
Tercer Signo
Tercer Signo: Los innovadores dicen: “El fanatismo religioso nos hizo retroceder. Vivir esta época es posible si uno renuncia al fanatismo. Europa avanzó en renunciar al fanatismo, ¿no es así?”
La Respuesta: ¡Están equivocados y han sido engañados! O bien los están engañando porque Europa es fanática en religión. Dile a un búlgaro común, o a un soldado inglés o a un jacobino francés: “¡Usa este turbante o te enviaremos a prisión!” y su fanatismo los obligará a responder: “¡No a la prisión, incluso si me matan, no insultaré a mi religión ni a mi nación de esa manera!”
También, la historia atestigua que cada vez que la gente del Islam ha adherido a su religión por completo, han avanzado en ese tiempo. Y cuando dejo la firmeza en su religión, se han deteriorado. Mientras que con la cristiandad, es lo opuesto. Esto también surge de una diferencia esencial.
También, el Islam no puede compararse con otras religiones; si un musulmán abandona el Islam y renuncia a su religión, no puede aceptar a ningún otro profeta; por cierto, tampoco puede reconocer a Allah Todopoderoso y probablemente no reconozca nada sagrado. No tendrá conciencia de que será el medio para el logro moral y espiritual; será corrompido.
En consecuencia, desde el punto de vista del Islam, un incrédulo real tiene el derecho a la vida. Si está fuera del país y hace las paces, o si está dentro
