en especial la Iglesia Católica, ha sido un medio para la dominación y el despotismo en manos de las clases altas y gobernantes. Fue por ese medio que la clase alta perpetuó su influencia sobre la gente común. Y ya que fue el medio para oprimir a los patriotas, quienes eran los que estaban despiertos entre la gente común y se llamaban “Jacobinos” y fue el medio para oprimir a los pensadores que buscaban la libertad, quienes atacaron al despotismo de los tiranos de la clase alta, y ya que por cerca de cuatrocientos años se había considerado una causa, por las revoluciones de Europa, de dar vuelta la estabilidad de la vida social, la Iglesia Católica había sido atacada, no en nombre de la irreligión, sino por la otra secta cristiana. Un sentimiento de indignación y enemistad se engendró entre la gente común y los filósofos debido a lo que sucedió el evento histórico mencionado anteriormente.
Sin embargo, ninguna persona oprimida ni ningún pensador tienen el derecho de quejarse sobre la religión de Muhammad (PyB) y la Sharía del Islam. Porque no los hace ofender sino que los protege. La historia Islámica está allí para que todos la vean. Aparte de uno o dos incidentes, no han ocurrido guerras de religión interna. Mientras que la Iglesia Católica provocó cuatrocientos años de revoluciones internas.
Además, el Islam ha sido el bastión de la gente común más que de las clases altas. Al imponer el pago del zakat y prohibir la usura y el interés, ha hecho de las clases altas no déspotas sobre la gente común sino ¡siervos de alguna manera! Dice: سَيِّدُ الْقَوْمِ خَادِمُهُمْ ❀ خَيْرُ النَّاسِ مَنْ يَنْفَعُ النَّاسَ .
También, a través de frases como:
اَفَلَا تَعْقِلُونَ ﴾ ﴿ اَفَلَا يَتَدَبَّرُونَ ﴾ اَفَلَا يَتَفَكَّرُونَ ﴿ el Sabio Corán llama al intelecto a testificar; advierte, refiere a la razón, incita a la investigación. A través de ello les da una posición a los eruditos y a la gente que razona; les da importancia en nombre de la religión. No descarta la razón como la Iglesia Católica; no silencia a los pensadores ni requiere una imitación ciega de ellos.
Ya que los fundamentos, no del verdadero cristianismo, sino de la religión cristiana del presente y los fundamentos del Islam se han partido en un punto importante, siguen sus caminos por separado en muchos sentidos como las diferencias mencionadas anteriormente. El punto importante es este:
El Islam es la religión de la verdadera afirmación de la Unidad Divina de modo que rechaza intermediarios y causas. Rompe el egoísmo y establece la adoración sincera. Acorta todo tipo de falsa soberanía, comenzando desde la del alma maligna, y la rechaza. Es por esto que si una persona de posición elevada dentro de la clase alta será completamente religiosa, deberá renunciar a su egoísmo. Si no renuncia al egoísmo, perderá su firmeza de religión y en cierta forma renunciará a su religión.
En cuanto a la religión cristiana del presente, ya que ha aceptado la fe de Jesús (p.) como el Hijo de Allah, le adjudica un verdadero efecto a las causas e intermediarios. No puede romper el egoísmo en nombre de la religión.
