Es debido a esto que estoy advirtiéndoles a mis hermanos en lo que se refiere a los tres puntos mencionados anteriormente, frente a la propaganda astuta de los embusteros. Intento rechazar los ataques con los que los apuntan.
El ataque más significativo ahora es hacia mi persona. Dicen: “Said es un kurdo. ¿Por qué le muestran tanto respeto y lo siguen?” Entonces me veo obligado a mencionar la Cuarta Artimaña de Satanás con el idioma del Viejo Said, a pesar de que no quiero, para silenciar a estos villanos.
Cuarta Artimaña
Cuarta Artimaña De Satanás: Para engañar a mis hermanos y estimular sus sentimientos nacionalistas, ciertas personas irreligiosas que ocupan posiciones elevadas y me atacan por medio de la propaganda, a través de los dictámenes de Satanás y las sugerencias de los extraviados, dicen: “Ustedes son turcos. Gracias a Allah, entre los turcos hay eruditos religiosos y gente de perfección de todo tipo. Said es un kurdo. Trabajar con alguien que no comparte vuestra nacionalidad no es patriota”.
La Respuesta: ¡Tú, persona miserable sin religión! Todas las alabanzas sean para Allah, yo soy musulmán. En todo momento hay trescientos cincuenta millones de miembros de mi sagrada nación. Busco refugio en Allah cien mil veces de sacrificar trescientos cincuenta millones de hermanos que establecen una hermandad eterna y quienes me ayudan con sus oraciones y entre los que hay una vasta mayoría de kurdos, porque la idea de racismo y nacionalismo negativo y de obtener en lugar de aquellos innumerables hermanos bendecidos algunos que se han embarcado en un camino que es sin religión o que no pertenece a ninguna escuela de jurisprudencia, que llevan el nombre de kurdos y son considerados como pertenecientes al pueblo kurdo. ¡Oh, tú sin religión! Debería haber habido idiotas como tú que abandonarían la hermandad eterna de una comunidad beneficiosa y luminosa de trescientos cincuenta millones de verdaderos hermanos para obtener la hermandad – que incluso en este mundo no tiene beneficio – de un puñado de húngaros infieles o de turcos que han perdido su religión y se volvieron extranjeros. Ya que, en el Tercer Asunto de la Carta Veintiséis hemos mostrado junto con evidencias la naturaleza del nacionalismo negativo y sus daños, los referimos a ello y aquí sólo explicamos una verdad que se mencionó brevemente al final del Tercer Asunto. Es como sigue:
Les digo a esos desviados irreligiosos pseudo-patriotas que se esconden bajo el velo del turquismo y en realidad son enemigos de los turcos: “Estoy conectado de cerca y con sinceridad por medio de una hermandad eterna y verdadera con la nación del Islam, con los creyentes de este país que se llaman turcos. En cuanto al Islam, tengo un amor orgulloso y parcial por los hijos de esta tierra quienes por cerca de mil años victoriosamente llevaron el estandarte del Corán hasta cada esquina del mundo. En cuanto a ti, ¡impostor pseudo patriota! Posees de una manera que los hará olvidarse del verdadero orgullo nacional de los turcos, una hermandad metafórica, racial, temporal y llena de odio. Te pregunto: ¿La nación turca consiste sólo de jóvenes negligentes y apasionados de entre veinte y cuarenta años? ¿Y lo que es beneficioso para ellos y les servirá – como lo exige el patriotismo nacionalista – es una educación extranjera que sólo aumentará su negligencia, los acostumbrará a la
