La Séptima Sección, Los Siete Signos
La Séptima Sección, Los Siete Signos
﴿ بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّحِيمِ ﴾
﴿ فَآمِنُوا بِاللّٰهِ وَرَسُولِهِ النَّبِىِّ الْاُمِّىِّ الَّذِى يُؤْمِنُ بِاللّٰهِ وَكَلِمَاتِـه۪ وَاتَّبِعُوهُ لَعَلَّكُمْ تَهْتَدُونَ ﴾ ﴿ يُرِيدُونَ اَنْ يُطْفِئُوا نُورَ اللّٰهِ بِاَفْوَاهِهِمْ وَيَاْبَى اللّٰهُ اِلَّا اَنْ يُتِمَّ نُورَهُ وَلَوْ كَرِهَ الْكَافِرُونَ ﴾
[Estos Siete Signos son las respuestas a tres preguntas. La primera pregunta consiste en cuatro Signos.]
Primer Signo
Primer Signo: Como todas las cosas, males que hacen, los argumentos y pruebas que quienes intentan cambiar las ‘marcas del Islam’ surgen de su imitación ciega de los extranjeros. Ellos dicen:
“En Londres, las personas que han abrazado el Islam y los extranjeros que se convirtieron en musulmanes traducen muchas cosas como la llamada a la oración y el iqama a sus propios idiomas en sus propios países. El Mundo del Islam no dice nada frente a esto y no lo objeta. ¿Eso debe significar que está permitido según la Sharía ya que se quedan en silencio?”
La Respuesta: Hay una diferencia muy aparente aquí que ningún ser conciente podría hacer semejante analogía ni imitarlos. Porque las tierras extranjeras se llaman Morada de la Guerra en la terminología de la Sharía y hay muchas cosas que son permitidas en la Morada de la Guerra que no son legales en la Morada del Islam.
Además, las tierras extranjeras son el reino de la Cristiandad. Ya que no son un ambiente en el que los significados de los términos de la Sharía y los conceptos de las palabras sagradas son comunicados e inculcados por sus propias lenguas, necesariamente los significados sagrados se han referido a las palabras sagradas; las palabras se han abandonado por el significado; el menor de dos males se ha elegido. En la Morada del Islam, sin embargo, la gente del Islam está instruida en los significados abreviados de aquellas palabras sagradas a través de sus estados. Las conversaciones de los musulmanes sobre los Hadices y la historia islámica y las marcas del Islam y los pilares del Islam, todo continuamente les inculca los significados concisos de aquellas benditas palabras. En este país, además de mezquitas y de madrasas, incluso las lápidas de los cementerios son como maestros inculcando esos significados sagrados a los creyentes y se los recuerdan. Si por alguna ventaja mundanal, alguien que se llame musulmán por sí mismo aprende cincuenta palabras por día de un
