Nombre de Proveedor necesita dar sustento. El Nombre de Generoso requiere otorgar favores y así sucesivamente. Todos los Nombres Divinos requieren y necesitan algo. Así, además de demostrar los requisitos de los Nombres a través de sus vidas y existencias, todos los seres vivos que glorifican al Creador Omnisciente tantas veces como cantidad de miembros y facultades.
Por ejemplo, una persona come frutos deliciosos que luego se disuelven en su estómago y aparentemente se destruyen, pero además de producir un placer y un entusiasmo que surge de la actividad de todas las células de su cuerpo así como también de su boca y estómago, son el medio de muchas instancias de sabiduría como alimentar su vida y cada parte de su cuerpo y hacer que continúe su vida. La comida en sí también se eleva de la existencia vegetal al nivel de vida humana; progresa.
Exactamente de la misma manera, cuando los seres se ocultan detrás del velo de la muerte, además de sus múltiples glorificaciones que soportan en sus lugares, les legan a los Nombres Divinos muchos de los bordados y requisitos de los Nombres. Es decir, parten confiándolos a una existencia eterna. Si, entonces, en la partida de una existencia efímera y temporaria de existencias que manifiestan una especie de permanencia, permanecen en sus lugares, ¿se puede decir que se debe sentir lástima por ella, o que todo fue para nada, o por qué esa criatura adorable partió; se puede quejar sobre esto? Más bien es que la misericordia, sabiduría y amor que miran hacia ello lo requerían de esa manera y se necesita de esa manera. De lo contrario sería necesario abandonar miles de beneficios para que no suceda ni un solo daño; en cuyo caso el daño sería multiplicado por mil. Es decir, los Nombres de Compasivo, Omnisciente y Amoroso no se oponen a la muerte y la separación; por cierto, lo requieren y necesitan.
Quinta Indicación
Quinta Indicación: وَخَامِسًا : لِظُهُورِ الشُّؤُنَاتِ السُّبْحَانِيَّةِ وَالْمَشَاهِدِ الْعِلْمِيَّةِ Esta sección afirma que al partir de la existencia visible, los seres, y en particular los seres vivos, dejan tras ellos muchas cosas perdurables. Como se describe en el Segundo Signo, entre los atributos de soberanía Divina de forma adecuada a lo sagrado y a la perfecta autosuficiencia de la Esencia Necesariamente Existente y de una forma merecedora de Él están un amor ilimitado, una compasión infinita, un orgullo interminable y, si se permite utilizar el término, un placer sagrado ilimitado, una felicidad, y si la expresión no está equivocada, un deleite sagrado infinito y una felicidad sin límite; cuyos rastros se observan y se ven.
Así, a través del cambio y la transformación, el declive y la fugacidad, los seres son conducidos rápidamente dentro de la asombrosa actividad necesaria de estos atributos; son enviados constantemente del Mundo Manifiesto hacia el Mundo de lo Oculto. Bajo las manifestaciones de los atributos, los seres son sacudidos en un flujo y una avalancha continua, un
