dadas por las voces de lo Oculto y el testimonio unánime de los adivinos. Los indicios de miles de sus milagros como la división de la luna y la justicia de toda la Sharía lo han confirmado y corroborado. Así también, en su persona, su loable moralidad que fue la cúspide de la perfección, y en las tareas que llevó a cabo, su completa confianza y cualidades elevadas, que fueron de la más alta excelencia y su extraordinario temor a Allah, adoración, seriedad y fortaleza que demostraron la fuerza de su fe, su absoluta certeza y firmeza, todo esto demuestra tan claro como el sol lo absolutamente fiel que fue a su causa.
Tercera gota
Tercera gota
¡Si lo deseas, vamos! ¡Vamos a la península arábiga, a la era de la felicidad! En nuestra imaginación, lo visitaremos y lo veremos en sus funciones. ¡Mira! Encontramos a una persona que se distingue por su buen carácter y bella forma. En su mano tiene un libro milagroso y en su lengua, una guía verdadera. Está anunciando un sermón eterno para toda la humanidad, es decir, para el ser humano, los genios, los ángeles y para todos los demás seres. Expuso y resolvió el enigma del misterio de la creación del mundo; descubrió y solucionó el abstruso talismán que es el misterio del universo. Ofrece respuestas convincentes y satisfactorias a las tres preguntas sorprendentes y difíciles que se hacen todos los seres y que están siempre en sus mentes tales como: “¿De dónde vienes? ¿Qué haces aquí? ¿Cuál es tu destino?”.
Cuarta gota
Cuarta gota
¡Mira! Él difunde tal luz de verdad; si miras al universo como estando afuera de la esfera luminosa, de su verdad y su guía; lo verás como un lugar de lamento general con seres desconocidos que son hostiles unos con otros, con seres inanimados que son como horribles cadáveres y criaturas vivientes como huérfanos llorando por los golpes de la muerte y la separación. ¡Ahora mira! A través de la luz que expande, ese lugar de lamento universal se ha transformado en un lugar donde se recitan las alabanzas y los Nombres de Allah con alegría y éxtasis. Los seres extraños y hostiles se hicieron amigos tal como si fuesen hermanos. Mientras que los necios, seres inanimados se convirtieron en oficiales familiarizados con el resto y dóciles siervos. A los huérfanos que lloraban y se quejaban se los ve recitando los Nombres de Allah, alabando y agradeciendo por haber sido liberados de sus deberes.
Quinta gota
Quinta gota
Aunque, a través de su luz, la puesta en marcha y el movimiento del universo, sus variaciones, cambios y transformaciones dejaron de ser insignificantes, inútiles y juguetes de la casualidad; pasaron a ser misivas de la dominación de Allah, páginas escritas con los signos de la creación, espejos de los Nombres Divinos, y el universo se transformó en un libro de la sabiduría del Eternamente Adorado.
La debilidad infinita del ser humano y su impotencia lo hacen inferior a los animales y su inteligencia que es un instrumento para expresar dolor, pena y tristeza lo hace más desdichado, aunque cuando es iluminado por esa luz, se eleva por sobre todos los animales y demás seres. A través de la súplica, su
