Cada vez que tenía la intención de escribir más copias y regresaba a su posición anterior, se lo absolvía del caso, hasta que finalmente, alabado sea Allah, fue absuelto. Con su pobreza, se salvó de pagar mil liras.
El Segundo: Para obtener la buena opinión y la consideración de ‘los mundanales’ y del nuevo oficial, mi amigo corajudo, serio y valiente hace cinco años sin pensarlo e involuntariamente no se reunió conmigo por muchos meses, a pesar de ser mi vecino. Ni siquiera me visitó durante Ramadán o la Fiesta. Pero la cuestión del pueblo resultó contraria a su intención y perdió su influencia.
El Tercero: Un memorizador del Corán solía reunirse conmigo una o dos veces a la semana, se volvió un líder en la oración y para ponerse el turbante, me abandonó durante dos meses. Ni siquiera me visitó durante la Fiesta. Pero contrariamente a su intención y a la práctica usual, no se le permitió llevar el turbante, a pesar de que había actuado como líder en la oración por siete u ocho meses.
Hay numerosos incidentes como estos, pero no se los he mencionado para no ofender a la gente involucrada. Sin importar qué débil sea cada signo, una fuerza se percibe al unirse. Uno forma la opinión de que – no dirigido hacia mí, porque no me considero merecedor de ningún favor – sino puramente en relación a servir al Corán, llevamos a cabo ese servicio bajo la protección soberana y el favor Divino. Mis amigos deberían pensar en esto y no dejarse llevar por temores infundados. Ya que estos incidentes son una concesión Divina por mi servicio y ya que es su causa no de orgullo sino de agradecimiento y ya que está el decreto de: ﴾ وَاَمَّا بِنِعْمَةِ رَبِّكَ فَحَدِّثْ ﴿ les he explicado estas cosas a mis amigos en privado. ∗∗∗
Octavo Asunto
OCTAVO ASUNTO
[Éste forma el pie de página del tercer ejemplo del Tercer Punto sobre el Quinto de los obstáculos para hacer Iytijad, en la Palabra Veintisiete.]
Una Pregunta Importante: Algunos eruditos que han investigado en las realidades han dicho que cada una de las palabras del Corán y de las súplicas y otras glorificaciones de Allah iluminan las facultades espirituales del ser humano de numerosas formas, proveyendo sustento espiritual. Entonces si los significados no son conocidos, las palabras solas no los expresan totalmente y son insuficientes. Las palabras son una vestimenta; ¿no sería más útil si se cambiara y toda la gente se vistiera con los significados con palabras de sus propios idiomas?
La Respuesta: Las palabras del Corán y de las glorificaciones del Profeta no son vestimentas sin vida; son como la piel viva del cuerpo; por cierto que con el paso del tiempo, se han vuelto la piel. Las vestimentas se cambian, pero sería dañino para el cuerpo si la piel cambia. Las palabras benditas como las de las cinco oraciones diarias y el llamado a la oración se han vuelto la marca y el signo de sus significados usuales. Y las marcas y signos no se pueden cambiar.
