cuanto a la hora señalada que le acontece a la vida, creo con certeza de testimonio que no cambia, está determinada. Ya que esto es así, si muero como un mártir en el camino de la verdad, no me abstengo de ello, lo espero con anhelo. En especial ya que soy anciano; encuentro difícil de creer que viviré un año más. Transformar la vida aparente de un año en vida eterna y duradera por medio del martirio es un objetivo más elevado para quienes son como yo. En cuanto al servicio, las alabanzas sean sobre Allah, a través de Su misericordia, Allah Todopoderoso ha dado tantos hermanos en el servicio de la fe y del Corán que con mi muerte, se llevará a cabo en numerosos centros en lugar de uno. Si mi lengua fuera silenciada por la muerte, lenguas poderosas hablarán en su lugar, continuando ese servicio. Incluso puedo decir que tal como al entrar a la tierra y morir, una sola semilla produce la vida de un brote, luego cien semillas realizan sus deberes en lugar de una, ¡así también alimento la esperanza de que mi muerte será el medio para que el servicio sea más grande de lo que fue mi vida!
Quinta Artimaña
Quinta Artimaña De Satanás: Sacando provecho del egoísmo, los seguidores de los extraviados quieren alejar a mis hermanos de mí. Verdaderamente, la vena más peligrosa del ser humano es el egoísmo. Es su vena más débil también. Ellos pueden hacer que la gente haga cosas terribles al alentarla. ¡Hermanos míos! ¡Tengan cuidado, no les permitan que los golpeen con el egoísmo, no les permitan que los cacen con él! Deberían saber que en este siglo los extraviados se han montado al ego y están galopando a través de los valles del extravío. Los veraces deben renunciar al ego si no es para servir a la verdad. Incluso si una persona está justificada a usar el ego, ya que se parecerá a los otros y ellos creerán que también es egoísta como ellos, es una injusticia para el servicio de la verdad. En todo caso, el servicio del Corán alrededor del que estamos reunidos no acepta el ‘yo’ y requiere del ‘nosotros’. Dice: “No digan ‘yo’, digan ‘nosotros’”.
Por supuesto, ustedes se han dado cuenta de que este pobre hermano vuestro no comenzó con el ‘yo’. Y no hizo que ustedes lo sirvieran. Por cierto, se mostró ante ustedes como un siervo del Corán sin egoísmo. No se gusta a sí mismo y ha tomado como su camino el no tomar la parte de su ego. En todo caso, él les ha demostrado con evidencias decisivas que las obras que se han presentado para el beneficio son propiedad de todos; es decir, han surgido del Sabio Corán. Nadie puede reclamar propiedad por ellos a través de su ego. Incluso si, suponiendo lo imposible, yo los reclamara como propios a través de mi ego, como uno de mis hermanos dijo: ya que esta verdad de verdad Coránica se ha abierto, los eruditos y quienes buscan la perfección no deberían considerar mis defectos e insignificancia ni contenerse de seguirme; no deberían considerarse a sí mismos como autosuficiente. Por cierto, las obras de los anteriores eruditos religiosos rectos y exigentes son una gran tesorería suficiente para cada enfermedad, pero a veces sucede que la llave tiene más importancia que la tesorería, porque la tesorería está cerrada mientras que la llave puede abrir muchas tesorerías.
