Considero que aquellos cuyo egoísmo con respecto a su aprendizaje es excesivo han comprendido que los tratados de Risale-i Nur que se han publicado son cada uno las llaves de las verdades del Corán y las espadas de diamante que golpean a quienes intentan negar esas verdades. Los virtuosos y las personas que tienen egoísmo con respecto a su aprendizaje deberían saber que ellos se vuelven los estudiantes y alumnos no de mi persona sino del Sabio Corán y yo soy compañero de estudio de ellos.
Y entonces, si, suponiendo lo imposible, yo afirmara ser el maestro, ya que tenemos un camino para salvar a todas las clases de gente de fe – desde la gente común hasta las clases altas – de las dudas y del escepticismo al que están expuestas, entonces permitan que esos eruditos encuentren una solución más fácil o dejen que tomen parte de nuestra solución y la enseñen y la apoyen. Hay una amenaza grave hacia los ‘malos eruditos religiosos’. Los eruditos religiosos deben ser especialmente cuidadosos en esta época. Entonces supongan, como mis enemigos, que yo realizo un servicio como este en nombre del egoísmo. Ya que una gran cantidad de gente renuncia a su egoísmo y se reúne alrededor de un hombre parecido a un Faraón con absoluta lealtad para algún objetivo mundanal y nacional, y llevara a cabo su trabajo con absoluta solidaridad, ¿este hermano vuestro no tiene derecho a pedirles vuestra solidaridad alrededor de las verdades del Corán al renunciar al egoísmo, como aquellos cabos de esa sociedad mundanal, mientras que oculte su egoísmo? Si incluso el más grande de los eruditos entre ustedes no estuviera de acuerdo, ¿no estarían equivocados?
¡Hermanos míos! El aspecto más peligroso del egoísmo en nuestro trabajo es los celos. Si no es puramente por Allah, los celos interfieren y lo arruinan. Tal como una de las manos de una persona no puede estar celosa de la otra y su ojo no puede envidiar su oído y su corazón no puede competir con su razón, así también cada uno de ustedes es como un sentido, un miembro, de la personalidad colectiva de la totalidad que conformamos. No es ser rivales de los otros, al contrario, es estar orgullosos y complacidos por las buenas cualidades de los otros es una tarea básica que surge de la conciencia.
Queda una cosa más y es la más peligrosa: entre ustedes y entre vuestros amigos, sentir celos de este pobre hermano vuestro es muy peligroso. Hay eruditos de prestigio entre ustedes y algunos eruditos son egoístas con respecto al aprendizaje. Incluso si ellos mismos son modestos, son egoístas en ese sentido. No pueden renunciar a ello fácilmente. Cuanto mucho agarran sus corazones y mentes, sus almas malignas quieren eminencia por su egoísmo con respecto a su aprendizaje, venderse a sí mismos, e incluso disputar los tratados que se han escrito. A pesar de que sus corazones aman los tratados y sus mentes los aprecian y reconocen su valor, debido a los celos que surgen del egoísmo de aprendizaje, sus almas malignas quieren reducir el valor de la colección Risale-i Nur, como si alimentaran una enemistad implícita contra ella, para que los productos de sus propios pensamientos puedan competir con ella y venderse como ella. Pero a ellos tengo que decirles esto:
Incluso si aquellos en este círculo de la enseñanza Coránica son eruditos líderes y muyytahids, sus deberes con respecto a las ciencias de la fe son sólo
