Decimoquinto Ejemplo
Decimoquinto Ejemplo: Investigadores exigentes, y principalmente Tirmidi y el Imám Bayhaqi, relataron a través de una cadena fidedigna de autoridades de Abu Hurayra que Abu Hurayra dijo: “Durante una expedición – la de Tabuk de acuerdo con otra narración – el ejército sintió hambre. El Noble Mensajero (PyB) preguntó: هَلْ مِن شَيْءٍ ‘¿No hay nada?’ “¿Hay algo?” Yo dijo: ‘Tengo un poco de dátiles en mi alforja (según otra versión eran quince)’. Dijo: ‘¡Tráelas aquí!’ Se las llevé, sumergió su mano en ellas y tomó un puñado. Lo colocó en un plato y ofreció una súplica por su aumento. Luego llamó a los hombres en grupos de diez y todos comieron de allí. Luego dijo:
خُذْ مَا جِئْتَ بِهِ وَاقْبِضْ عَلَيْهِ وَلاَ تَكُبَّهُ . Puse mi mano en la bolsa; había en mis manos tantos dátiles como los que había traído. Más tarde, mientras vivía el Profeta (PyB), en la época de Abu Bakr, Omar y Osman, comí de esos dátiles”. Se relata a través de otra cadena de transmisión: “Di varias porciones de esos dátiles para usarlos ‘en el camino de Allah’. Más tarde, la bolsa que contenía los dátiles fue saqueada cuando Osman fue asesinado”.
Abu Jurayra era un estudiante constante e importante y un discípulo entre la Gente del Banco, la escuela sagrada y tekke del Maestro del Universo, del Orgullo del Mundo (PyB). Además, el Profeta (PyB) había rezado por su fuerza de memoria. El milagro de abundancia que él narró que ocurrió en un gran encuentro como la expedición de Tabuk debería ser, en consecuencia, tan definitivo y cierto como la palabra del ejército entero.
Decimosexto Ejemplo
Decimosexto Ejemplo: Principalmente Bujari, y los libros precisos relatan, a través de una narración auténtica, que una vez Abu Jurayra estaba hambriento, entonces siguió al Noble Mensajero (PyB) al interior de su casa. Allí vio que le habían traído una taza de leche de regalo. El Mensajero de Allah (PyB) le dijo: “¡Invita a la Gente del Banco!” Abu Jurayra relata: “Me dije a mí mismo que yo mismo podría beber toda la leche, porque soy el que más la necesitaba. Pero ya que esta era la orden del Profeta (PyB), fui a buscar a la Gente del Banco, que eran más de cien. El Mensajero de Allah (PyB) me dijo que les ofreciera la leche. Yo le di el tazón a cada uno de ellos, uno por uno, y todos bebieron hasta satisfacerse. Finalmente el Mensajero (PyB) me dijo: بَقِىَ اَنَا وَاَنْتَ فَاشْرَبْ . Mientras estaba bebiendo, él me decía repetidamente que bebiera más, hasta que dije: ‘Juro por El Glorioso Quien te envió con la vedad que estoy demasiado lleno para beber nada más’. Entonces el Mensajero de Allah (PyB) bebió el resto, invocando el Nombre Allah y agradeciéndole”. ¡Que sea una bendición para él cien mil veces!
