En relación a esto, se puede hacer una pregunta: a pesar de que Ali, con su valentía extraordinaria y su profundo conocimiento además de su parentesco con el Mensajero de Allah (PyB), era quien más merecía ser Califa, ¿por qué él no precedió a otros en sostener el Califato y por qué el Islam experimentó semejante desorden durante su Califato?
La Respuesta: Se reporta que un gran polo espiritual de la Familia del Profeta dijo: “El Noble Mensajero (PyB) había deseado que Ali fuera el Califa, pero le hicieron saber desde lo Oculto que la voluntad de Allah Todopoderoso era diferente. Entonces él abandonó su deseo, sometiéndose a sí mismo a la voluntad de Allah”.
Una de las razones del por qué la voluntad de Allah fue diferente podría haber sido que después del deceso del Profeta (PyB), cuando los Compañeros estuvieran más que nunca necesitados de alianza y unidad, si Ali hubiera tomado el liderazgo, probablemente esto hubiera hecho surgir en muchas personas y tribus una tendencia a competir, por su naturaleza intransigente y su carácter sin temor, ascético, heroico e independiente y por su bien conocido coraje – como fue el caso durante su Califato – y hubieran surgido divisiones entre los creyentes.
Otra razón para el retraso del Califato de Ali es la siguiente: en la época de su Califato, la comunidad islámica, que se había desarrollado rápidamente por la mezcla de muchas tribus y pueblos, tenía tantos rasgos como si reflejara las opiniones de las setenta y tres sectas que el Noble Profeta (PyB) había informado que evolucionarían a su debido tiempo. En consecuencia, frente a esos disturbios, alguien entonces necesitó con la maravillosa fuerza, el coraje, la decencia y la sagacidad de Ali, alguien que tuviera la fuerza de los respetados Hashimitas y la Familia del Profeta, para que pudiera resistir la sedición. Y por cierto que él lo hizo, de una manera ajustada a la noticia del Profeta (PyB), que le había dicho: “He peleado por la revelación del Corán; tú pelearás por su explicación”. Otra razón por este retraso es que sin Ali, el gobierno mundanal muy probablemente hubiera provocado que los reyes Omeyas se desviaran por completo. Sin embargo, al confrontarse con Ali y la Familia del Profeta, y teniendo que parecer iguales a ellos y para preservar su prestigio ante los musulmanes, todos los líderes de la dinastía Omeya, incluso si no fueron ellos mismos, en cualquier evento debido a su aliento y las recomendaciones, sus seguidores y quienes los apoyaban, trabajaron con todas sus fuerzas para preservar y diseminar las verdades del Islam y de la fe y los decretos Coránicos. Así, produjeron miles de muyytahids, y autoridades de los Hadices, y evliyas y eruditos purificados. De no haberse enfrentado a la fuerte religiosidad, a la cercanía a Allah y al virtuosismo de Ali y de la Familia del Profeta, es posible que los Omeyas desde un primer momento se hubieran desviado por completo, como sucedió al final de su gobierno y como hicieron los Abasíes.
También se puede preguntar: “¿Por qué el Califato islámico no permaneció en la Familia del Profeta, ya que ellos eran los más merecedores y adecuados para ello?”
La Respuesta: El gobierno mundanal es engañoso, y la Familia del Profeta estaba asignada a preservar los mandamientos del Corán y las verdades del
