Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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explicaremos un poco más el milagro que la gente común comprendió con sólo escucharlo. Es como sigue:

Cuando el Corán de Milagrosa Exposición apareció desafiando a todo el mundo, hizo surgir sentimientos apasionados de dos tipos de personas:

El Primero: En los amigos, el deseo de imitarlo; es decir, el deseo de imitar el estilo de su amado Corán y un deseo de hablar como él.

El Segundo: En los enemigos, el deseo de criticarlo y disputarlo; es decir, el deseo de invalidar su reclamo de milagro al competir con su estilo.

Así, por estas dos emociones intensas, millones de libros se escribieron en árabe y aún se encuentran. Ahora, quien quiera que escuche leer al más elocuente, el más brillante de estos libros junto con el Corán seguramente dirá que el Corán no se parece a ninguno de ellos. Eso significa que el Corán no está al mismo nivel que ellos. En cuyo caso, tiene que ser inferior a todos ellos, lo que a la vez que es imposible cien veces, nadie, ni siquiera Satanás, podría reclamar [^8], o bien el Corán de Milagrosa Exposición es superior a todos ellos.

[^8]:El importante Primer Tema de la Carta Veintiséis forma una explicación y una aclaración de esta oración.

Además, el Sabio Corán demuestra su milagro ante la masa de gente sin educación, que no comprenden el significado al no cansarlos. Por cierto, la gente sin educación dice: “Si oigo los poemas más delicados y reconocidos dos o tres veces, me aburro de ellos. Pero el Corán nunca me cansa; incluso, cuanto más lo escucho, más me agrada. En consecuencia no puede estar escrito por una persona”.

Y a los niños que intentan memorizarlo, el Sabio Corán les muestra su milagro al establecer en sus memorias con la mayor facilidad, a pesar de que sus cabezas pequeñas, delicadas, débiles y simples no puedan retener para siempre una sola página de otros libros, y sí muchas de las aleyas y frases de ese gran Corán que se parecen unas a otras y provocarían lío y confusión.

E incluso a los enfermos y moribundos, que se molestan por el más mínimo sonido o ruido, el murmullo y el sonido del Corán les hace sentir su milagro al ser tan dulce y agradable para ellos como el agua de Zamzam.

En Breve: El Sabio Corán le demuestra su milagro en cuarenta aspectos a cuarenta distintos tipos y grupos de personas, o indica la existencia de su milagro. No desatiende a nadie. Incluso para quienes pueden comprender sólo lo que ven sus ojos y que no tienen oídos para escuchar, ni corazón para sentir, ni conocimiento para juzgar, el Corán alude a su milagro de una manera [^9]. Es así:

[^9]:Aquí, la mención del aspecto de su milagro dirigida a quienes ni tienen oídos, ni corazón ni conocimiento, y quienes ven sólo con sus ojos es extremadamente concise, abreviada e incluso deficiente. Pero se ha demostrado con mucha claridad y brillantemente en las Cartas Veintinueve y Treinta, para que incluso los ciegos puedan verlo. Hemos escrito una copia del Corán que muestra este aspecto de milagro, que, si Allah lo permite, se publicará, entonces todos podrán verlo. [La Carta Treinta se había planeado y pensado muy brillantemente, pero le sedió su lugar a Isharat al-I’yaz (Los Signos de Milagro), mientras que en sí mismo nunca se materializó.]

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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