acordarán. Además, confirmando la oración ﴾ ذٰلِكَ مَثَلُهُمْ فِى التَّوْرٰيةِ ﴿, está el siguiente versículo de la Torá en relación a los Compañeros del Profeta que brillarían desde las Montañas de Parán: “Las banderas de los bendecidos estarán con él, y estarán a su derecha”.
En este versículo, los Compañeros son descritos como “los bendecidos”, es decir, sus Compañeros son hombres rectos y bendecidos, los amados de Allah.
En el Capítulo Cuarenta y Dos del Libro de Isaías, están los siguientes versículos: “Allah, en los últimos tiempos enviará a su siervo elegido y le mandará a Gabriel. Allah hará que Gabriel le enseñe su religión Divina. Por la enseñanza de Gabriel, él también enseñará a la gente. Él revelará la justicia a las naciones del mundo. Él es una Luz. Eliminará la gente de la oscuridad. Os informó lo que mi Señor me informó antes de ocurrir.”.
Aquí, los versículos explícitamente describen a Muhammad (PyB), el profeta del final de los tiempos.
En el Cuarto Capítulo del Libro de Micá están los siguientes versículos: “En los últimos tiempos una comunidad bendecida existirá. Para adorar a Allah ellos elegirán una montaña sagrada y de todas las naciones, mucha gente se reunirá allí. Adoraran a Allah, Único y no asociarán copartícipes con Allah.”.
Estos versículos obviamente describen la montaña más bendita del mundo, el Monte Arafat, y la adoración y las proclamaciones de “¡Allah es el Más Grande!” de quienes hacen la Peregrinación, quienes acudirán allí desde todos los climas, y la Comunidad de Muhammad, famoso por la Misericordia Divina que recibirá.
En el Capítulo Setenta y Dos de los Salmos, están los siguientes versículos: “Él reinará de mar a mar, desde los ríos hasta los confines de la tierra. Los reyes de Yemen y las Islas traerán sus regalos. Ante él, todos los reyes se prosternarán y obedecerán. Todo el tiempo y cada día realizarán oraciones por las bendiciones de Allah para Él. Sus luces brillarán desde Medina. Sus glorificaciones pertenecerán a la eternidad. Su nombre existió antes de la existencia del sol. Su nombre se difundirá por el sol viviente”.
Estos versículos describen la Gloria del Mundo, al Profeta Muhammad (PyB), de manera muy clara. Aparte de Muhammad el Árabe, ¿qué otro profeta ha venido desde David (la paz sea con él) que haya esparcido su religión desde el Este hasta el Oeste, haya hecho que los reyes le rindan tributo y haya hecho someter a los gobernantes como si se prosternaran; a quién todos los días una quinta parte de la humanidad le ofrece bendiciones y oraciones, y las luces de quién irradiaron de Medina? ¿Ha habido algún otro?
Nuevamente, la traducción al turco del Evangelio de Juan, Capítulo Catorce, versículo veinte, dice: “No hablaré con vosotros por mucho tiempo más, porque el gobernante del mundo está llegando, y no soy nada comparado con él”.
