ژِى شَرِّ صَحَابَانْ مَكَه قَالُ وقِيـلْ لَوْ رَا جَنَّـتِيـنَه قَاتِلُ وهَـمْ قَتِـيلْ
“No cuenten chismes sobre la guerra entre los Compañeros, porque tanto el asesino como el asesinado estaban destinados al Paraíso”.
La justicia pura y la justicia relativa pueden explicarse así: según el significado alusivo de la aleya:
﴿ مَنْ قَتَلَ نَفْسًا بِغَيْرِ نَفْسٍ اَوْ فَسَادٍ فِى الْاَرْضِ فَكَاَنَّمَا قَتَلَ النَّاسَ جَمِيعًا ﴾
los derechos de un inocente no se puede cancelar en nombre de toda la gente. Un solo individuo no puede sacrificarse por el bien de todos. Desde el punto de vista de la compasión de Allah Todopoderoso, lo correcto es correcto, no hay diferencia entre grande o pequeño. Lo pequeño no puede anular lo grande. Sin su consentimiento, la vida y los derechos de un individuo no se pueden sacrificar por el bien de la comunidad. Si él consiente en sacrificarlos en nombre del patriotismo, eso es un asunto diferente.
En cuanto a la justicia relativa, un particular se sacrifica por el bien del universal; los derechos de un individuo no se consideran frente a la comunidad. Se intenta aplicar una especie de justicia relativa como el menor de dos males. Pero si es posible aplicar la justicia pura, la justicia relativa no se puede aplicar. Si se aplica, es tiranía.
Así, al decir que fue posible aplicar la justicia pura en la época de los Califas Abu Bakr y Omar, el Imám Ali (que Allah esté complacido con él) construyó el Califato islámico sobre la misma base. Quienes se opusieron a él y lo objetaron dijeron que no fue posible aplicarla por las grandes dificultades y juzgaron según la Sharía que deberían proceder con justicia relativa. Las otras razones relacionadas por la historia no son verdaderas razones, son pretextos.
Si preguntas: ¿Cuál fue la razón por la que el Imám Ali no tuvo éxito relativo a sus predecesores en relación al Califato islámico a pesar de sus capacidades extraordinarias, inteligencia inusual y gran merecimiento?
La Respuesta: Esa persona bendecida fue más merecedora de deberes importantes más que la política y el gobierno. Si hubiese sido absolutamente exitoso en la política y en el gobierno, no podría haber obtenido verdaderamente el título significativo de ‘Rey de los Evliyas”. Mientras que obtuvo una soberanía espiritual muy superior al califato externo y político y se convirtió en una especie de Maestro Universal; de hecho, su soberanía espiritual continuará hasta el fin del mundo.
En relación a la guerra del Imám Ali con los seguidores de Mu’awiya en Siffin, fue una guerra sobre el califato y el gobierno. Es decir, siguiendo los mandamientos de la religión, las verdades del Islam y el Más Allá como base, el Imám Ali sacrificó algunas de las leyes del gobierno y las demandas despiadadas de la política por ellos. Mientras que Mu’awiya y sus seguidores dejaron de lado la perfección y eligieron la permisión favorecida para fortalecer la vida social islámica con sus políticas de gobierno; se creyeron obligados a
