agradecer. Porque si la calamidad se infla viéndola grande, crecerá; y si se preocupa por ella, se duplica; la imagen, la imaginación, en el corazón se transformará en realidad; y eso también golpeará al corazón.
93. En la sociedad como un todo, todos tiene una ventana, conocida como rango, a través del que ven y son vistos. Si la ventana es más alta que su estatura, una persona crecerá más alta por arrogancia; y si está más debajo de su estatura, se inclinará por modestia para ver y ser visto en ese nivel. La medida de la grandiosidad del ser humano es la pequeñez, es decir, la modestia. La balanza de la pequeñez es la grandeza; es decir, la arrogancia.
94. La dignidad de los débiles ante los fuertes se vuelve arrogancia en los fuertes; mientras que la modestia de los fuertes ante los débiles se vuelve humillación en los débiles. La seriedad de alguien con autoridad en su oficina es dignidad y su humildad es humillación. Mientras que su seriedad en su casa es altanería y su humildad, modestia. Si un individuo está por su cuenta, entonces su tolerancia y abnegación son buenos actos. Pero si es más de uno, son traición y algo desfavorable. Alguien puede tragar su orgullo en su propio nombre y no puede ser presumido, pero puede presumir en nombre de una nación y no puede tragar su orgullo.
95. ‘Dejarle a los demás’ el planeamiento de los preliminares de un asunto es holgazanería, mientras que esperar el resultado es confiar en Allah. Resignarse con los frutos del trabajo de uno y con el destino es satisfacción y fortalece el deseo de luchar. Mientras que resignarse con lo que existe es falta de emprendimiento.
96. Tal como existe la obediencia y la rebeldía frente a las órdenes de la Sharía, así también existe la obediencia y la rebelión frente a las órdenes de Allah sobre la creación. Con respecto a la primera, la recompensa y el castigo están mayormente en el Más Allá, mientras que con la segunda, están mayormente en este mundo. Por ejemplo, la recompensa de la paciencia es la victoria; el castigo por la inercia es la pobreza; la recompensa por el esfuerzo es la riqueza y la recompensa de la constancia es el triunfo. La justicia sin equidad no es justicia.
97. La semejanza mutua es motivo de contradicción; la congruencia es la base de la solidaridad; la pequeñez de carácter es la fuente de la arrogancia; la debilidad es la fuente de orgullo; la impotencia es la fuente de la oposición; y la curiosidad es el maestro del conocimiento.
98. A través de la necesidad, y en especial a través del hambre, el Poder del Creador ha tomado las riendas del ser humano principalmente, y de todos los animales y los puso en orden. También, Él salvó al mundo de la anarquía y haciendo de la necesidad el maestro de la civilización, aseguró el progreso.
99. La angustia es la maestra del vicio. La desesperación es la fuente del extravío; y la oscuridad del corazón, la fuente de la angustia del espíritu.
