Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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aceptación soberana Divina son una posición tan elevada que la consideración y admiración de los seres humanos no vale nada al lado de ellos. Si uno recibe la misericordia Divina, eso es suficiente. La consideración de los seres humanos es aceptable con respecto a que es el reflejo y la sombra de la consideración de la misericordia Divina; de otro modo no es algo que sea deseable porque se extingue en la puerta de la tumba, por lo tanto, ¡no vale nada!”

Si el deseo de rango y posición no se silencia ni se elimina, tiene que dirigirse a otra cosa, así: según la siguiente comparación, tal vez la emoción puede tener un aspecto lícito; si no es para la recompensa en el Más Allá o con la intención de que recen por él o desde el punto de vista de la efectividad del servicio.

Por ejemplo, en un momento la Mezquita de Santa Sofía está llena de gente destacada y bendecida, virtuosa y excelente, hay uno o dos jóvenes ociosos y holgazanes inmorales alrededor de la entrada y del pórtico, mientras que al lado de las ventanas y frente a ellos hay algunos espectadores extranjeros adictos a divertirse. Un hombre entra a la mezquita y se une a la congregación, luego recita una parte del Corán bellamente y con una voz delicada; las miradas de miles de personas veraces giran hacia él y obtienen recompensa para él a través de su consideración y sus oraciones espirituales. Sólo que esto no complace a los jóvenes ociosos ni a los holgazanes herejes ni al par de extranjeros. Si cuando el hombre entró a la bendita mezquita y se unió a la enorme congregación hubiera gritado canciones desgraciadas, groseras e indecentes y hubiera bailado y saltado por todos lados, entonces esto hubiera hecho reír a los jóvenes, le hubiera agradado a los holgazanes disolutos ya que hubiera alentado la inmoralidad y hubiera hecho que se burlaran los extranjeros que reciben placer al ver cualquier falta del Islam. Pero hubiera atraído las miradas de disgusto y desprecio de la vasta y bendecida congregación; hubiera parecido ante ellos como si se hubiese caído a lo más bajo de lo bajo.

Exactamente como este ejemplo, el Mundo del Islam y Asia es una mezquita enorme y los creyentes y los veraces dentro de ellos son la respetada congregación de la mezquita. Los jóvenes ociosos son los aduladores con mentes de niños. Los holgazanes disolutos son aquellos villanos que siguen a extranjeros y no tienen ni nación ni religión. Mientras que los espectadores extranjeros son los periodistas que esparcen las ideas de los extranjeros. Todos los musulmanes, especialmente los virtuosos y perfeccionados, tienen un lugar en la mezquita según su nivel; los ven y la atención está sobre ellos. Si ellos realizan acciones y obras que proceden de los mandamientos y de las sagradas verdades que el Sabio Corán enseña, con respecto a la sinceridad y a la complacencia Divina que son fundamentales en el Islam y si a través de sus estados recitan las aleyas Coránicas inmaterialmente, entonces se incluirán en la oración: اَللّٰهُمَّ اغْفِرْ لِلْمُؤْمِنِينَ وَالْمُؤْمِنَاتِ que se pronuncia constantemente por todos los individuos del Mundo del Islam y tendrán una parte de ella y se conectarán a todos ellos con hermandad. Sólo su valor no será aparente para algunos extraviados que son como bestias dañinas y para algunos idiotas que

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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