Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
Página 396 de 462
396

Entonces dentro del mundo animal, vi otro mundo en el que los pichones y los cachorros luchaban con debilidad, impotencia y necesidad dentro de una oscuridad dolorosa que llenaría a cualquiera de lástima. De repente, el Nombre de Compasivo surgió en el signo de clemencia, iluminando ese mundo de una manera tan bella y dulce que transformó la queja, la lástima y las lágrimas de pena en alegría, felicidad y lágrimas que vienen del placer del agradecimiento.

Entonces otro velo se levantó, como si revelara una pantalla de cine, y el mundo del ser humano se apareció ante mí. Vi ese mundo tan oscuro, tan agobiante, tan terrible que grité en mi angustia. “¡Ay!”, grité. Porque vi que los seres humanos tenían deseos y esperanzas que se estiraban hasta la eternidad, y pensamientos y creencias que abarcaban el universo, y los esfuerzos y habilidades que anhelaban muy seriamente la eternidad, la felicidad eterna y el Paraíso, y su pobreza y necesidades dirigidas hacia objetivos buscados interminablemente. Aún a pesar de esto, eran débiles e impotentes y estaban expuestos a los ataques de innumerables calamidades y enemigos; vivían vidas tumultuosas por un breve lapso de tiempo con las penurias. En medio de las tribulaciones continuas del declive y la separación, el estado más doloroso del corazón, estaban mirando hacia la tumba y el cementerio, que para los negligentes aparece como la puerta hacia la oscuridad eterna; de a uno y en grupos, son arrojados a ese pozo oscuro.

En el momento que vi este mundo en medio de la oscuridad, mi corazón, espíritu, y mente y todas mis facultades humanas, por cierto, todas las partículas de mi ser, estaban listos para llorar y gritar de dolor. Pero de repente, el Nombre de Allah Todopoderoso de Justo surgió en el signo de Omnisciente y el Nombre de Misericordioso en el signo de Munificente, el Nombre de Compasivo en el signo de (es decir, en el significado de) Perdonador, el Nombre de Resucitador en el signo de Heredero, el Nombre de Dador de Vida en el signo de Munificente y el Nombre de Sustentador surgió en el signo de Dueño. Doraron y llenaron de luz muchos mundos dentro del mundo de la humanidad. Abriendo ventanas hacia el mundo luminoso del Más Allá, esparcieron luces sobre el mundo oscuro de la humanidad.

Entonces otro velo inmenso se retiró y el mundo de la tierra apareció. Las leyes oscuras de la ciencia de la filosofía le mostraron un mundo terrorífico a la imaginación. La situación de la humanidad desdichada viajando a través del espacio infinito sobre la tierra muy vieja, que cubre en un año una distancia de veinticinco mil años moviéndose setenta veces más rápido que una bala de cañón y cuyo interior está en un estado de terremoto, siempre listo para dividirse y desintegrarse, apareció ante mí en un estado terrorífico. Me sentí mareado y mis ojos se oscurecieron. Entonces, de repente, los Nombres de Creador de los Cielos y de la Tierra, Todopoderoso, Omnisciente, Sustentador, Allah, Sustentador de los Cielos y de la Tierra y Dominante del Sol y de la Luna surgieron en los signos de Misericordia, Inmensidad y Soberanía. Iluminaron a ese mundo de modo que yo viera al globo terráqueo como un buque seguro, bien ordenado, subyugado, perfecto y agradable, todo engalanado para viajes de placer y de comercio.

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

Visite el sitio del simposio para el programa, las ponencias y la inscripción.