الْمَرْءِ وَقَلْبِهِ ﴾ ﴿ لَا يَعْزُبُ عَنْهُ مِثْقَالُ ذَرَّةٍ ﴾ ﴿ يُولِجُ الَّيْلَ فِى النَّـهَارِ وَيُولِجُ النَّـهَارَ فِى الَّيْلِ وَهُوَ عَلِيمٌ بِذَاتِ الصُّدُورِ ﴾
A través de aleyas como estas, con un estilo maravillosamente elevado y una comprensión milagrosa, el Corán de Milagrosa Exposición describe la realidad de la creatividad para la imaginación mostrando lo siguiente: “Con aquél martillo que el constructor del universo, Quien es el Creador del mundo, apresuró al sol y a la luna en sus lugares, con el mismo martillo y en el mismo instante Él arregla los átomos en sus lugares, por ejemplo en las pupilas de los ojos de los seres vivos. Y con aquella medida, aquél instrumento inmaterial, Él arregló los cielos y los descubrió, en el mismo instante y con el mismo arreglo, Él abre los ojos quitando sus velos; Él lo hace, lo ordena y lo ubica. Y con aquél martillo inmaterial de Su poder inmaterial, el Creador Glorioso apresura a las estrellas hacia los cielos, con ese mismo martillo inmaterial Él apresura las innumerables marcas distintivas del ser humano sobre su semblante y sus sentidos externos e internos en sus lugares”.
Es decir, para mostrar Sus obras tanto a los ojos como a los oídos mientras que Él está trabajando, el Creador Glorioso golpea con el martillo sobre un átomo con las aleyas del Corán y con otra palabra de la misma aleya golpea con el martillo sobre el sol; con un estilo elevado como si lo golpeara justo en el centro, Él demuestra Su Unidad dentro de Su Unicidad, y Su infinita Gloria dentro de Su infinita Belleza, y Su infinita grandeza dentro de Su infinito ocultamiento, y Su infinita amplitud dentro de Su infinita precisión, y su infinita majestuosidad dentro de Su infinita misericordia, y Su infinita distancia dentro de Su infinita proximidad. Expresa el último nivel de combinación de opuestos, que se considera imposible, de una manera que es necesaria; demuestra esto y lo muestra. Así, es este tipo de exposición y estilo que hace que los más maravillosos eruditos literarios se prosterne ante su elocuencia.
Y, por ejemplo, a través de la aleya:
﴿ وَمِنْ آيَاتِـه۪ اَنْ تَقُومَ السَّمَاءُ وَالْاَرْضُ بِاَمْرِهِ ثُمَّ اِذَا دَعَاكُمْ دَعْوَةً مِنَ الْاَرْضِ اِذَا اَنْتُمْ تَخْرُجُونَ ﴾
Allah Todopoderoso muestra la magnificencia del dominio de Su soberanía con el siguiente estilo elevado:
Con una sola orden o un toque de clarín, los seres de los cielos y de la tierra, que son como dos soldados obedientes o dos centrales del ejército ordenados surgirán con prontitud y perfecta obediencia de su sueño en los velos de la fugacidad y la inexistencia. Diciendo: “¡A tu servicio!”, se reunirán en el campo de la Resurrección y Juicio.
