Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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considerar el Corán como la palabra del ser humano y juzgarlo como tal es tomar parte, por lo contrario; esto es favorecer algo infundado e inválido. No es ser imparcial, es ser parcial con la falsedad”.

Satanás contestó: “Bien, en tal caso, di que no es, ni la Palabra de Allah, ni la palabra del ser humano. Piensa que es algo entre los dos”. A lo cual repliqué:

“No es posible tampoco. Ya que si hay una propiedad disputada por dos demandantes y los demandantes están cerca tanto el uno del otro como de la propiedad, le dará la propiedad entonces a alguien más que a ellos, o se la pondrá en algún sitio accesible de modo que quienquiera que demuestre la propiedad pueda tomarla. Si los dos demandantes están separados, uno en el Este y otro en el Oeste, entonces según la ley, permanecerá con el que tiene la posesión, porque no es posible que se deje a mitad del camino entre ellos.

“Así, el Corán es una propiedad valiosa, y sin importar lo distante que está la palabra del ser humano de Allah, los dos lados en cuestión están lejos; en efecto, están infinitamente alejados el uno del otro. No es posible que se deje el Corán entre los dos lados, que están tan separados como las Pléyades y la tierra. Ya que son contraposiciones como la existencia y la inexistencia o los dos polos magnéticos; no puede haber ningún punto entre ellos. En cuyo caso, el Corán posee el lado de Allah. Será aceptado como estando en Su posesión, y las pruebas de propiedad serán consideradas de esa manera. Si el lado contrario refuta todos los argumentos que lo demuestran para ser la Palabra de Allah, esto puede reclamar la propiedad, no puede ser de otra forma. ¡Allah no lo permita! ¿Qué mano puede sacar los clavos que sujetan la joya enorme del Trono Sublime de Allah, remachada con miles de pruebas ciertas y romper sus pilares de apoyo, haciéndolo caer?

“Y entonces, a pesar de ti, ¡Oh Satanás!, la razón justa e imparcial existe en esta manera equitativa y legítima. Aumentan su fe en el Corán a través de pruebas incluso mínimas. Mientras según el camino mostrado por ti y tus discípulos, si se supone que es la palabra del ser humano y que la joya fuerte sujetada al Trono Divino es echada por tierra, una prueba con la fuerza de todos los clavos y la firmeza de muchas pruebas son necesarios a fin de levantarla de la tierra y sujetarla una vez más al Trono, y entonces ser salvada de la oscuridad de la incredulidad y para que alcance las luces de la fe. Pero debido a que es muy difícil hacer esto, debido a tus artimañas, muchas personas pierden su fe en esta época imaginando que hacen juicios imparciales”.

Satanás se dio vuelta y dijo: “El Corán se parece a la palabra del ser humano. Es similar a la forma en que los seres humanos conversan. Esto significa que es la palabra del ser humano. Si esto fuera la Palabra de Allah, sería acorde a Él y sería totalmente fuera de lo común. Como Su arte no se parece al arte del ser humano, entonces también Su Palabra no debe parecerse a la palabra del ser humano”.

Contesté: “Puede entenderse así: aparte de sus milagros y atributos especiales, el Profeta Muhammad (PyB) era un hombre en todas sus acciones, en su conducta y su comportamiento. Él se rindió y cumplió con las leyes

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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