de la tierra necesitadas de agua con lluvia, por cierto conoce a las crías y sus necesidades y ve las plantas, percibe qué necesaria es la lluvia para ellas y entonces la envía; y así sucesivamente. Todas las manifestaciones interminables de misericordia delicadamente sabia demuestran un conocimiento abarcativo.
También, el cuidado y la atención, el diseño artístico y la decoración habilidosa presentes en el arte de todas las cosas demuestran un conocimiento abarcativo. Porque elegir un estado ordenado, adornado, artístico y con un propósito de entre miles de estados posibles puede sólo ocurrir a través de un conocimiento profundo. Esta elección aparente en todos los seres demuestra un conocimiento abarcativo.
También, la completa facilidad en la creación y el origen de las cosas señala a un conocimiento muy perfecto. Porque la facilidad de adquirir una situación cierta es acorde al nivel de conocimiento y habilidad. A cualquier nivel que una cosa se conoce, a ese nivel se llevará a cabo con facilidad. Así, como consecuencia de este misterio, vemos de los seres, cada uno de los cuales es un espejo de arte, que son creados con facilidad, sin problemas ni confusión, en un corto período de tiempo, de una manera maravillosa, por cierto milagrosa. Es decir, hay un conocimiento ilimitado que se expresa con facilidad ilimitada; y así sucesivamente.
Hay miles de signos veraces como los mencionados en los ejemplos anteriores del hecho de que Quien tiene disposición del universo tiene un conocimiento abarcativo; que Él conoce todos los atributos de todos los seres y entonces, actúa. Ya que el Dueño del universo tiene tanto conocimiento, seguramente Él ve a los seres humanos y sus acciones y Él sabe lo que los seres humanos merecen y lo que es apropiado para ellos. Y Él dispone de ellos y dispondrá de ellos según los requerimientos de sabiduría y misericordia.
¡Oh, ser humano! ¡Entra en razones! ¡Piensa con cuidado qué tipo de Ser es Quien te conoce y te observa; piensa en ello y despierta!
Si se dice: El conocimiento solo no es suficiente; la voluntad también es necesaria. Si la voluntad no estuviera presente, el conocimiento no sería suficiente, ¿no?
La Respuesta: Todos los seres indican y atestiguan un conocimiento abarcativo y señalan a una voluntad abarcativa del dueño de ese conocimiento abarcativo. Es como sigue:
El hecho de que, mientras se duda entre una gran cantidad de posibilidades, una individualidad ordenada se le da a cada cosa, especialmente a cada ser vivo, a través de una probabilidad determinada entre una gran cantidad de probabilidades confusas y a través de un camino que arroja resultados entre muchos caminos infructíferos, demuestra una voluntad universal de muchas facetas.
Los diseños medidos y las identidades bien ordenadas se les han dado a todas las cosas en una medida muy sensible y delicada, y con un orden muy delicado y sutil. Se les dio éstos de entre los elementos inanimados que fluyen sin equilibrio en las avalanchas confusas y monótonas y de entre los senderos estériles e infructuosos y de las posibilidades ilimitadas que rodean a todos los seres. Esto demuestra necesaria y evidentemente que son las obras de una
