Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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﴾ اِقْتَرَبَتِ السَّاعَةُ وَانْشَقَّ الْقَمَرُ ﴿. Los idólatras obstinados de los quraishíes de esa época no pudieron negar lo que esta aleya afirma; sólo pudieron declarar que fue “magia”. Es decir, los incrédulos también confirmaron la división de la luna como cierta. Para este milagro supremo, referimos a los lectores al Apéndice de la Palabra Treinta y Uno.

Además, tal como el Noble Mensajero (PyB) les mostró a los habitantes de la tierra el milagro de la División de la Luna, así también les mostró a los habitantes de los cielos su milagro supremo de la Ascensión. Refiriendo ese gran milagro al Tratado sobre la Ascensión, la Palabra Treinta y Uno, que demuestra con pruebas decisivas – incluso a los negadores – que tan luminoso, exaltado y verdadero fue este milagro, mencionaremos aquí sólo su viaje a Jerusalén, la parte preliminar del milagro de la Ascensión. Porque fue un milagro también que cuando le preguntaron los quraishíes a la mañana siguiente, él les brindó una descripción de la Mezquita al-Aqsa. Fue como sigue:

La mañana siguiente a la noche de la Ascensión, él les informó a los quraishíes sobre la Ascensión. Ellos lo desestimaron como falso y dijeron: “Si realmente fuiste a la Mezquita al-Aqsa en Jerusalén, entonces descríbenos sus puertas, paredes y condición”.

El Noble Mensajero de Allah más tarde dijo:

فَكَرَبْتُ كَرْبًا لَمْ اَكْرُبْ مِثْلَهُ قَطُّ فَجَلَّى اللّٰهُ لِى بَيْتَ الْمَقْدِسِ وَكَشَفَ الْحُجُبَ بَيْنِى وَبَيْنَهُ حَتَّى رَاَيْتُهُ فَنَعَتُّهُ وَاَنَا اَنْظُرُ اِلَيْهِ

“Me enojé con su pregunta y su negación de tal forma como nunca me había enojado antes. De pronto, Allah Todopoderoso levantó el velo entre yo y la Mezquita al-Aqsa y me la mostró; la miré y la vi y la describí”. Después los quraishíes comprendieron que él estaba dando la descripción correcta y completa.

El Noble Mensajero (PyB) también les dijo: “Durante el viaje, vi una de vuestras caravanas. Llegará aquí mañana a tal hora”. Esperaron por la caravana. Se atrasó una hora, entonces para que la noticia del Mensajero fuera correcta, el sol fue arrestado por una hora, como se confirma por quienes investigaron el evento. Es decir, para demostrar que lo que él dijo fuera correcto, la tierra detuvo su viaje, su deber, durante una hora y esa inmovilidad se demostró como si el sol estuviera detenido en su movimiento.

Así, la tierra poderosa abandonó su deber para confirmar una sola afirmación de Muhammad el Árabe (PyB), y el sol poderoso lo atestiguó. Y así puedes comprender qué desafortunados son quienes no lo afirman ni

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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