aceptación de la oración de Sa’b Después de eso todos temieron su maldición y la respuesta de sus oraciones también se volvieron famosas.
En otra ocasión, el Mensajero de Allah rezó para que el famoso Abu Qataba se mantuviera joven:
اَفْلَحَ اللّٰهُ وَجْهَكَ اَللّٰهُمَّ بَارِكْ لَهُ فِى شَعْرِهِ وَبَشَرِهِ así rezó para que permaneciera joven. Cuando él murió a la edad de setenta años, se veía como un jóven de quince. Esto está relatado a través de una narración auténtica.
También, la famosa historia del poeta Nabigha. Él recitó uno de sus poemas ante el Mensajero de Allah (PyB), que decía:
بَلَغْنَا السَّمَاءَ مَجْدُنَا وَسَنَائُنَا ❀ وَاِنَّا نُرِيدُ فَوْقَ ذٰلِكَ مَظْهَرًا “Nuestra glorificación y alabanza han alcanzado los cielos; queremos ascender aún más arriba”. El Mensajero de Allah (PyB) preguntó bromeando: اِلَى اَيْنَ يَا اَبَا لَيْلاَ؟ “¿A dónde, más allá de los cielos?” Nabigha respondió: اِلَى الْجَنَّةِ يَا رَسُولَ اللّٰهِ “Hasta el Paraíso”. Luego recitó otro de sus poemas significativos y el Profeta (PyB) rezó: لاَ يَفْضُضِ اللّٰهُ فَاكَ “¡Que Allah no arruine tu boca!” Fue a través de la bendición de esta oración del Profeta (PyB) que nunca le falto ni un solo diente hasta que llegó a los ciento veinte años. Cuando perdía un diente, otro aparecía en su lugar.
También, está relatado a través de una narración auténtica que él rezó por el Imám Ali: اَللّٰهُمَّ اكْفِهِ الْحَرَّ وَالْقَرَّ “¡Oh, Allah, protégelo del calor y del frío!” A través de la bendición de esta oración, el Imám Ali solía vestir ropa de verano en invierno y de invierno en verano. Solía decir: “Nunca sufro de calor ni de frío, gracias a esa oración”.
También, él rezó por Fátima: اَللّٰهُمَّ لاَ تُجِعْهَا “¡Oh, Allah, no le des los dolores del hambre!” Y Fátima solía decir “Nunca sufrí de hambre después de esa oración”.
También, Tufayl ibn Amr le pidió un milagro al Mensajero de Allah (PyB) para mostrarle a su tribu. El Profeta (PyB) dijo:
