generación subsiguiente narraron el milagro a través de quince cadenas de transmisión de un grupo ilustre de Compañeros, y lo pasaron durante los siglos siguientes. De ese grupo, eruditos eminentes entre los Compañeros y líderes expertos en Hadices como Anas ibn Malik y Yabir ibn Abdullah al-Ansari, – ambos siervos del Profeta (PyB) – Abdullah ibn Omar, Abdullah ibn Abbas, Sahl ibn Sa’d, Abu Said al-Judri, Ubayy ibn Ka’b, Burayda y Umm Salama, la Madre de los Creyentes, cada uno a la cabeza de una cadena de transmisión, narró este mismo milagro a la comunidad del Profeta. Principalmente, Bujari, Muslim y los libros auténticos de Hadices dieron cuenta de este gran milagro, en relación al que hay tawatur de informes, junto con sus cadenas de transmisión para las generaciones subsiguientes.
Yabir, en su cadena de transmisión, dice: “El Mensajero de Allah (PyB) solía reclinarse sobre un poste de Madera llamado حَنِينُ الْجِذْعِ mientras daba el sermón en la mezquita. El poste no pudo soportarlo cuando se hizo el púlpito y el Mensajero (PyB) lo usó para el sermón, y comenzó a quejarse y a llorar como una camella preñada”. En esta narración, Anas dice: “Se quejaba como un búfalo de agua haciendo temblar la mezquita”. En su narración, Sahl ibn Sa’d dice: “Y el llanto aumentaba entre la gente ante el quejido del poste”. En su narración, Ubayy ibn Ka’b dice: “Lloró tanto que se dividió en dos”. Mientras que en otra narración, el Noble Mensajero (PyB) dijo:
اِنَّ هٰذَا بَكَى لِمَا فَقَدَ مِنَ الذِّكْرِ “Está llorando por estar separada de la recitación de los Nombres de Allah y la mención de Allah durante el sermón”. Aún otra narración informa que el Mensajero de Allah (PyB) dijo:
لَوْ لَمْ اَلْتَزِمْهُ لَمْ يَزَلْ هكَذَا اِلَى يَوْمِ الْقِيَامَةِ تَحَزُّنًا عَلٰى رَسُولِ اللّٰهِ
“Si no lo hubiera abrazado y consolado, hubiera llorado por separarse del Mensajero de Allah hasta el Día del Juicio”. En su narración, Burayda informa: “Cuando el poste comenzó a quejarse, el Mensajero de Allah (PyB) puso su mano sobre él y dijo:
اِنْ شِئْتَ اَرُدُّكَ اِلَى الْحَائِطِ الَّذِى كُنْتَ فِيهِ تَنْبُتُ لَكَ عُرُوقُكَ وَيَكْمُلُ خَلْقُكَ وَيُجَدَّدُ خُوصُكَ وَثَمَرُكَ وَاِنْ شِئْتَ اَغْرِسُكَ فِى الْجَنَّةِ يَاْكُلُ اَوْلِيَاءُ اللّٰهِ مِنْ ثَمَرِكَ
