claras para que todos las vean, la consideré como confidencial para que no se le de el significado equivocado. Luego muchas cortes la estudiaron detalladamente, y después de publicitarla, nos la regresaron. Entonces lo refiero a la conciencia de quienes nos han condenado arbitrariamente para ver qué tan lejos está de la justicia, lo correcto y la imparcialidad que ahora nuevamente nos encuentren culpables por ello. Y diciendo,
﴾ حَسْبُنَا اللّٰهُ وَنِعْمَ الْوَك۪يلُ ﴿ los refiero al Día del Juicio Final.
El Noveno: Es muy importante, pero ya que quienes nos condenaron han estudiado Risale-i Nur, no lo he escrito para no molestarlos.
El Décimo: Es poderoso e importante, pero nuevamente, para no ofenderlos, no lo he escrito por ahora.
Said Nursi, quien es mantenido en confinamiento solitario absoluto. ∗∗∗
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[Parte de una petición escrita durante el juicio de Eskishehir hace quince años y enviada al Gabinete.][^11]
[^11]:Se envió una petición al Gabinete hace quince años en relación a este mismo tema. Ahora, ya que ha resurgido, me veo obligado a enviarlo nuevamente a los departamentos del gobierno que correspondan.
¡Ustedes, que “atan y sueltan”!
He sufrido una injusticia como rara vez se ha visto en el mundo. Permanecer en silencio ante semejante injusticia es faltarle el respecto al derecho. Me veo obligado en consecuencia a divulgar un hecho muy importante. Demostrar la falta que he cometido para que la ley exija mi ejecución o bien un encarcelamiento de ciento un años, o demostrar que estoy completamente loco, o bien darme la libertad absoluta para mí, para mis tratados y mis amigos, y cobrar nuestras pérdidas de quienes las han causado.
Sí, cada gobierno tiene una ley y un principio según el cual se dan los castigos. Si no hay nada en las leyes del Gobierno de la República que requiera la pena más severa para mí mismo y para mis amigos, deberían darnos la libertad absoluta, así como también una recompensa, una apreciación y una disculpa. Porque si mi servicio importante del Corán, que es claro y abierto, está en contra del Gobierno, debería recibir no una pena de un año de este modo y algunos de mis amigos, seis meses cada uno, deberían darme la pena de muerte o encarcelarme por ciento un años y quienes están apegados de todo corazón a mí y a mi trabajo deberían recibir las penas más severas. Pero si nuestro servicio no está en contra del Gobierno, no deberíamos recibir ni penas, ni cargos, ni encarcelamiento, sino apreciación y recompensas. Porque es un servicio cuya naturaleza puede entenderse a través de sus ciento veinte tratados, y al desafiar a los grandes filósofos de Europa y al derrocar sus principios. Por cierto, ese servicio efectivo producirá resultados horrendos dentro del país o bien arrojará frutos muy ventajosos, elevados y académicos. En cuyo caso, no me pueden dar una condena de un año por jugar un juego infantil de engaños, y por engañar a la opinión pública, y por ocultar las
