Así, la absolución que ustedes darán será la causa de que la juventud musulmana y el mundo Islámico se salven efectivamente de esta plaga terrible. Esta es otra de las razones que me ata inseparablemente a Bediüzzaman y sus obras.
Vuestra decisión de absolver a Risale-i Nur y darle su libertad salvará a toda la juventud turca y a todos los musulmanes de la tragedia de la irreligión. Porque sin lugar a dudas, un día Risale-i Nur, una tesorería de verdades elevadas, será conocida en todo el mundo. Entonces ustedes serán apreciados por toda la humanidad. Vuestra decisión de absolver a Risale-i Nur hará que las generaciones presentes y futuras les estén agradecidas, y cuanto más se lea y la gente se beneficie de ella, más ustedes serán apreciados.
¡Cuidado! No crean que estas palabras sinceras son hipócritas. ¡Absolutamente no! Porque no le temo a nadie mientras Bediüzzaman esté siendo enjuiciado, ni titubeo.
Sólo, con vuestro permiso, quiero decir esto: si el fiscal continúa haciendo estos cargos tan despreciables en contra de Risale-i Nur, que es un medio superlativo de prevenir la masonería y el comunismo en este país bendito, y en contra de su autor y sus lectores, y no desiste de hacer esas acusaciones absolutamente erróneas, y se dejándose llevar por sus sentimientos, se oponen a ellos, estará apoyando el comunismo y la masonería, y estará asistiendo a que los ateos nocivos se multipliquen, contra quienes en verdad se deberían presentar estos cargos. ∗∗∗
Parte del Complemento de Zübeyir para la Corte de Apelaciones
[Parte del Complemento de Zübeyir para la Corte de Apelaciones]
Por medio de dar pruebas, Risale-i Nur repara la fe de la gente que se ha destruido por las dudas y el escepticismo sembrado por las publicaciones de las organizaciones secretas de ateos.
Una de las razones menos tangibles para que la juventud adhiera a Risale-i Nur como si estuviera electrocutada, es esta: por años con devoción inigualable y abnegación, los ancianos y los enfermos, en una época que exige una cautela extraordinaria, con una paciencia más que humana, Bediüzzaman Said Nursi ha soportado los múltiples tormentos de sus enemigos, los comunistas, masones y quienes son engañados por ellos. Con su punto de vista realista y que busca la verdad, él ha distinguido muchas estrategias traicioneras en contra de la religión, y ha escrito obras sobre la fe que reducirá sus planes encubiertos y temerosamente astutos a la nada.
Pero qué situación tan lamentable, triste y penosa es que por veinticinco años hayan intentado eliminar a este campeón del Islam, a esta persona inigualable, en prisiones y lugares de detención, en confinamiento absolutamente solitario. Incluso si debido a la animosidad que resulta de las sospechas infundadas surgidas de la traición de los comunistas, el autor de Risale-i Nur haya sido castigado, sus obras continúan leyéndose con interés y entusiasmo aún más grandes.
La primera evidencia y la más poderosa es esta: los jóvenes que leen la obra La Vara de Moisés (Asâ-yi Mûsa), que se ha duplicado con el nuevo
