También, he demostrado fehacientemente en veinte partes en mi defensa que no haríamos de la religión, del Corán ni de Risale-i Nur herramientas de nada, ni siquiera enfrentados a todo el mundo, y no podríamos, ni cambiaríamos una sola de sus verdades por todo el mundo, y que así es como somos en realidad. A lo largo de estos últimos veinte años hay miles de evidencias de esto. Ya que esto es así, declaramos con toda nuestra fuerza: ﴾ حَسْبُنَا اللّٰهُ وَنِعْمَ الْوَك۪يلُ ﴿
Said Nursi ∗∗∗
Un Complemento de Mis Objeciones a la Acusación
بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
Un Complemento de Mis Objeciones a la Acusación
[Aquellos a quienes están dirigidas estas objeciones no son la Corte de Denizli ni el fiscal público, sino los oficiales maliciosos y sospechosos, principalmente los fiscales de Esparta y de Inebolu, quienes con sus registros falsos e imprecisos fueron la causa de la acusación extraordinaria contra nosotros aquí.]
Primero: Los estudiantes de Risale-i Nur, que son inocentes y no están involucrados en política de ninguna manera, inconcebiblemente y sin ningún tipo de justificación se los llamó una sociedad política. Los desafortunados que se han unido a ese círculo y no tienen otro objetivo más que la fe y el Más Allá, se los ha considerado culpables de ser diseminadores de esa sociedad, u oficiales activos o miembros de ella, o de leer Risale-i Nur, o de enseñarlo o escribirlo, y han sido enviados a juicio. Una prueba certera de qué tan lejos esto está de la esencia de la justicia es que a pesar de que según los principios de la libertad de pensamiento y la libertad de estudio, no se considera un crimen leer las obras dañinas del Doctor Dozy y de otros ateos hostiles hacia el Islam, es considerado un crimen para aquellas personas que necesitan de las verdades del Corán y de la fe leer y escribir Risale-i Nur, que enseña aquellas verdades tan brillantemente como el sol. Además, sólo algunas oraciones de dos o tres tratados de cientos, que hemos mantenido como confidencial para que no se les asignara ningún significado erróneo ni hemos permitido que se publique, se utilizaron como pretexto para nuestra acusación. Mientras que con una excepción, la Corte de Eskishehir había examinado esos tratados y habían visto lo que ellos necesitaban. En cuanto a la excepción, le di una respuesta extremadamente decisiva en ambas de mis peticiones con objeciones ante la Corte de Eskishehir, y se demostró en veinte sentidos que “nosotros tenemos luz, no la maza de la política”. Sin embargo, esos fiscales injustos infirieron que tres o cuatro oraciones en los tres tratados confidenciales y sin publicar se podrían extender a toda la colección Risale-i Nur y nos acusaron a quienes leen y escriben Risale-i Nur y a mí de desafiar al gobierno.
Llamo como testigos a mis amigos cercanos y a quienes se reúnen conmigo y juro que aparte de dos Presidentes, un diputado y el Gobernador de
