naturalezas, están creadas con gran facilidad, y se encuentran en grandes cantidades, todo junto da testimonio de Tu unidad.
Además, a través de los mares, que rodean al globo terráqueo con sus masas de tierra, que se sostienen suspendidas sin derramarse ni dispersarse ni rebasar el suelo mientras la tierra viaja alrededor del sol; y creando los múltiples y decorados seres vivos y joyas tan sólo de la arena y el agua, y todo su sustento y otras necesidades que se les da en general y de modo cabal; y por su administración, y por ninguno de los inevitables cuerpos sin vida de sus compañeros que se encuentran en la superficie de los mares; todo da testimonio, indirectamente de su cantidad, de Tu necesaria existencia.
Además, tal como señalan claramente a la soberanía espléndida de Tu dominación y a la magnificencia de Tu poder, que abarca todas las cosas; así también indican la ilimitada amplitud de Tu misericordia y mando, que gobierna todas las cosas desde las enormes, y sin embargo ordenadas, estrellas más allá de los cielos hasta los peces más diminutos del fondo del mar, que son alimentados regularmente. Todo esto también señala Tu conocimiento y sabiduría, que como lo demuestran el orden, los beneficios, las instancias de sabiduría, y el balance y equilibrio de todas las cosas, las abarca y las comprende. Por haber tal reservorio de misericordia para los viajeros en esta casa de huéspedes del mundo y por ser utilizados para los viajes de los seres humanos, y por su barco, y su beneficio muestra que el Único Que otorga tal abundancia de regalos de los mares para sus huéspedes de una noche en un alojamiento al borde del camino, seguramente debe tener eternos mares de misericordia al asiento de Su mando eterno, y aquellos que están aquí son meramente sus muestras pequeñas y transitorias.
Así, la situación verdaderamente maravillosa de los mares alrededor de la tierra y la administración y alimentación sumamente ordenadas de sus seres demuestran por sí mismas que es sólo a través de Tu poder, voluntad y administración que son subyugados a Tus órdenes en Tus dominaciones; y a través de las lenguas de sus seres santifican a su Creador, declarando: “¡Allah es el Más Grande!”.
Las Montañas
¡Oh, Todopoderoso de Gloria, Que haces las montañas como mástiles y bodegas de tesoros para el barco de la tierra!
Por la instrucción de Tu Noble Mensajero (PyB) y las enseñanzas del Sagrado Corán, he comprendido que tal como los mares con sus extraños seres Te reconocen y Te dan a conocer, así también lo hacen las montañas a través de los sabios servicios que prestan. Porque ellas se aseguran de liberar a la tierra de los efectos de los terremotos y de las convulsiones internas; la salva de ser rebasada por los mares; purifica el aire de los gases tóxicos; son tanques para guardar y almacenar agua; y son tesoros para los minerales y metales necesarios para los seres vivos.
Sí, no hay ni una piedra en las montañas, ni las variadas sustancias que se usan como remedios para las enfermedades, ni las variedades de metales y minerales, que son esenciales para los seres vivos y en especial para los seres humanos, ni las especies de plantas que adornan las montañas y las llanuras
