وَكَذَا مُشَاهَدَةُ حَقِيقَةِ وُجُودِ الْمَوْجُودَاتِ عَلٰى وَجْهِ الْكُلِّ وَالْكُلِّيَّةِ وَالْمَعِيَّةِ وَالْجَامِعِيَّةِ وَالتَّدَاخُلِ وَالْمُنَاسَبَةِ
وَكَذَا مُشَاهَدَةُ حَقِيقَةِ الْاِنْتِظَامَاتِ الْعَامَّةِ الْمُنَافِيَةِ لِلشِّرْكَةِ
وَكَذَا مُشَاهَدَةُ وَحْدَةِ مَدَارَاتِ تَدَابِيرِ الْكَائِنَاتِ الدَّالَّةِ عَلٰى وَحْدَةِ صَانِعِهَا بِالْبَدَاهَةِ
وَكَذَا وَحْدَةُ الْاَسْمَاءِ وَالْاَفْعَالِ الْمُتَصَرِّفَةِ الْمُحِيطَةِ
وَكَذَا وَحْدَةُ الْعَنَاصِرِ وَالْاَنْوَاعِ الْمُنْتَشِرَةِ الْمُسْتَوْلِيَةِ عَلٰى وَجْهِ الْاَرْضِ
Segunda Puerta: 3. Estación
Aquel viajero mundial, viajando a través de diferentes épocas, encontró la escuela por del Renovador del Segundo Milenio, Imám al-Rabbani, Ahmad al-Faruqi. Entró y escuchó la lección que enseñaba el Imám:
“El resultado más importante cedido por todos los caminos rectos es revelar las verdades de la fe. Revelar, aclarar una sola verdad de la fe es preferible a mil hechos, profecías y placeres”.
El Imám decía también: “Antes, las grandes personas habían dicho que alguien vendrá y se mostrará ante los teólogos y los eruditos de la teología. Que él demostraría todas las verdades de la fe y el Islam con pruebas racionales y suma claridad. Quisiera ser hombre y tal vez lo soy”. [^3]
[^3]:Con el tiempo se probó que el hombre al que se refiere aquí no es en realidad un individuo sino la colección Risale-i Nur misma. Puede ser que la gente reveladora se hubiera dado cuenta de quién era el insignificante intérprete y promulgador de Risale-i Nur y de allí que se refirieran a “un hombre”.
Él siguió su instrucción diciendo que la fe y la aseveración de la unidad Divina eran la fundación, la sustancia, la luz y la vida de toda la perfección humana; que el dicho del Profeta (PyB): تَفَكُّرُ سَاعَةٍ خَيْرٌ مِنْ عِبَادَةِ سَنَةٍ se refiere a la reflexión en la fe; y que el modo silencioso de la invocación practicada en la Orden de Naqshíbandi es una forma de esta reflexión más excelente.
El viajero escuchó con sumo cuidado. Él giró y se dirigió a su alma maligna: “Así es, como este Imám heroico dice. Para aumentar la fuerza de la fe de alguien un átomo se necesita más de una tonelada de gnosis u otra forma de perfección y más dulce que la miel de cien experiencias visionarias. “Por otra parte, los filósofos de Europa se han unido durante mil años para inventar objeciones y dudas en su hostilidad a la fe y al Corán, y han atacado a los creyentes. Ellos desean sacudir los pilares de la fe que son la llave, la fuente, la fundación de la felicidad eterna, de la vida inmortal, del Paraíso eterno.
