Introducción
Introducción
﴿ بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّحِيمِ ﴾
﴿ وَمَا خَلَقْتُ الْجِنَّ وَالْاِنْسَ اِلَّا لِيَعْبُدُونِ ﴾
Según el sentido de esta poderosa aleya, el objetivo de enviar al ser humano a este mundo y su sabiduría implícita, consiste en reconocer al Creador de todos los seres, creer en Él y adorarlo. El deber primordial del ser humano y la obligación actual sobre él es conocer a Allah y creer en Él, consentirlo en Su Ser y unidad en sumisión y certeza perfectas.
Para el ser humano, que por naturaleza desea la vida permanente y la inmortalidad, cuyas esperanzas ilimitadas se equiparan a aflicciones ilimitadas, cualquier objeto o logro además de la fe en Allah, el conocimiento de Allah y los medios para alcanzar éstos, que son el fundamento y la llave de la vida eterna, cualquier objeto o logro deben ser considerados como humildes para el ser humano, o hasta sin valor en muchos casos.
Ya que esta verdad ha sido demostrada con pruebas firmes en Risale-i Nur, referimos la exposición de esto a esas partes y exponemos aquí, dentro del marco de cuatro preguntas, sólo dos abismos que sacuden la certeza de la fe en esta época e inducen a la vacilación.
Primer Abismo
Los medios para la salvación del primer abismo son estos dos Asuntos:
#### Primer Asunto
El Primer Asunto: Como fue demostrado detalladamente en el Destello Trece de la Carta Treinta y uno, en preguntas generales la negación no tiene ningún valor ante la prueba y es muy débil. Por ejemplo, con respecto a la observación de la luna creciente al comienzo del Sagrado Mes de Ramadán, si dos personas comunes demuestran que está saliendo la luna creciente, y miles de nobles y eruditos lo niegan, diciendo: "No la hemos visto," su negación no tiene valor ni poder de convicción. Porque cuando es una pregunta de prueba, cada persona refuerza y apoya al otro, y a los resultados de consenso. Pero cuando es una pregunta de negación, no hay ninguna diferencia entre una persona y mil. Cada persona permanece sola y aislada. Porque para el que afirma que mira más allá de él y juzga la materia como es. Así en el ejemplo que hemos dado, si uno dice que “la luna está en el cielo”, y su amigo entonces lo afirma, los dos se unen y se refuerzan.
El que se une a la negación y a la oposición, sin embargo, no considera la materia como es, y es incluso incapaz de hacerlo. Es un principio conocido que “una negación no particularizada, no dirigida a un lugar en particular no puede ser demostrada”.
Por ejemplo, si afirmo la existencia de una cosa en el mundo, y tú la niegas, puedo establecer fácilmente su existencia con tan solo señalarla. Pero para ti, para justificar tu negación, es decir establecer la inexistencia de la cosa,
