En resumen: Esta página viva de la primavera muestra cientos de miles de ejemplos de la Reunión Suprema, y es una demostración tangible de esta aleya,
﴿ فَانْظُرْ اِلٰٓى اٰثَارِ رَحْمَتِ اللّٰهِ كَيْفَ يُحْيِى الْاَرْضَ بَعْدَ مَوْتِهَا إِنَّ ذٰلِكَ لَمُحْيِى الْمَوْتٰى وَهُوَ عَلٰى كُلِّ شَىْءٍ قَد۪يرٌ ﴾
Además, puede decirse que esta aleya expresa de manera milagrosa los significados de la página que es la primavera. El viajero así entendió que la tierra proclama a través de todas sus páginas, de un modo proporcionado a su tamaño: لَااِلٰهَاِلَّاهُوَ .
En la expresión del sentido contemplado por el viajero, por el breve testimonio de uno de los veinte aspectos de una página sola de las más de veinte páginas del globo, se había dicho en la Tercera Etapa de la Primera Estación:
لَااِلٰهَاِلَّااللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِي دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: الْاَرْضُ بِجَمِيعِ مَا فِيهَا، وَمَا عَلَيْهَا، بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ إِحَاطَةِ حَقِيقَةِ: اَلتَّسْخِيرِ، وَالتَّدْبِيرِ، وَالتَّرْبِيَةِ، وَالْفَتَّاحِيَّةِ وَتَوْزِيعِ الْبُذُورِ وَالْمُحَافَظَةِ وَالْاِدَارَةِ وَالْاِعَاشَةِ، لِجَمِيعِ ذَوِى الْحَيَاةِ، وَالرَّحْمَانِيَّةِ وَالرَّحِيمِيَّةِ الْعَامَّةِ الشَّامِلَةِ الْمُكَمَّلَةِ بِالْمُشَاهَدَةِ
4. Etapa {4}
Entonces ese viajero reflexivo leyó cada página del cosmos, y cuando lo hizo su fe, esa llave para la felicidad, se reforzó; su intuición, esa llave para el progreso espiritual, aumentó; su fe en Allah, la fuente y fundación de toda la perfección, se desarrolló a un nivel más; su alegría y placer aumentó y se despertó su impaciencia; y escuchando las lecciones perfectas y convincentes dadas, como esperando y diciendo: هَلْ مِنْ مَزِ يدٍ ¿no hay más? por la atmósfera y la tierra, él clamó más. Entonces oyó la invocación entusiasta a Allah hecha por el tumulto de los mares y los grandes ríos, y escuchó esos sonidos tristes aunque agradables. De numerosos modos le dicen: “¡Míranos, lee también nuestros signos!” Él también mira y ve que:
Los mares, constante y sumamente surgen, emergen y salen con una inclinación a la conquista inherente en su misma naturaleza, rodearon la tierra, y junto con ella, giraron, sumamente rápido, en un círculo de veinticinco mil años en un solo año. Aún así los mares no se dispersaron, ni se desbordaron ni
