i Nur para más detalles, conocidos como ‘certeza absoluta’ en vez de la mencionada ‘visión de certeza’.
El Primer Grado de la Aleya Luminosa
El Primer Grado de la Aleya Luminosa “Allah es suficiente para nosotros”
Debido a una sombra en mi ser esencial de una manifestación de uno de los Nombres del Único de Gloria y Perfección, Quien, teniendo perfección absoluta, es de Sí Mismo y por ninguna otra razón es merecedor de amor, tuve un deseo innato de inmortalidad, dirigido no a mi propia inmortalidad, sino a la existencia, perfección e inmortalidad de ese Absolutamente Perfecto. Sin embargo, debido a la negligencia, ese amor innato había perdido su camino, se volvió apegado a la sombra y se enamoró de la inmortalidad del espejo. Entonces la aleya: ﴾ حَسْبُنَا اللّٰهُ وَنِعْمَ الْوَك۪يلُ ﴿ vino y elevó el velo. Vi, sentí y experimenté al grado de ‘certeza absoluta’ que el placer y la felicidad de mi inmortalidad yacían exactamente y en la forma más perfecta en la inmortalidad del Eterno de Perfección, al afirmar a mi Sustentador y Allah, al creer en Él y al someterme a Él. Porque una verdad que no muere surgió por Su inmortalidad. La comprensión de la fe estableció que “mi ser esencial se vuelve la sombra de un Nombre Divino que es eterno y él ya no muere”.
También, por la comprensión de la fe, uno conoce la existencia del Absolutamente Perfecto, Quien es absolutamente amado, y el amor innato e intenso por Su Esencia es satisfecho. Y al percibir por la comprensión de la fe la eterna existencia del Eternamente Perdurable, las perfecciones del universo y de la humanidad se dan a conocer y existen, y del amor natural de uno con la perfección se salva de los dolores interminables y se vuelve el medio del placer y de la felicidad.
También, por la comprensión de la fe se forma una conexión con el Eternamente Perdurable, y por la fe en esa conexión surge una relación con todos Sus dominios. Y debido a que esa conexión y relación – con el ojo de la fe – uno considera los dominios como si fueran de alguna manera las propias posesiones de uno, y se beneficia de ellos espiritualmente.
También, por la comprensión de la fe y esa conexión y relación, un vínculo se forma con todos los seres, un tipo de unión se logra con ellos. De esta manera, aparte de la existencia personal de uno en segundo lugar, por la comprensión de la fe y esa conexión, relación, vínculo y unión, una existencia ilimitada surge a la vida que es como si fuera la propia de uno; y el amor pasional innato por la existencia se calma.
También, por esa comprensión de la fe, y la conexión, relación y vínculo, una hermandad se forma con toda la gente de perfección. Así, al saber que debido a la existencia eterna del Eternamente Perdurable aquellas innumerables personas de perfección no se han ido a la nada ni se han perdido, la inmortalidad y la existencia continua de aquellas perfecciones de los innumerables amigos, a quienes una persona con la comprensión de la fe ama, admira y aprecia y a quien está apegado, le provoca un elevado placer.
