Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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imaginación a través de los siglos y niveles de los cielos y de la tierra, y viendo e inspeccionando a todo el mundo como una ciudad, él montó a su razón a veces sobre la sabiduría del Corán, a veces sobre la filosofía, y contemplando los niveles más distantes a través del telescopio poderoso de la imaginación, él vio la realidad como es y en parte nos informó de ella en El Signo Supremo.

Ahora, de esos muchos mundos y niveles que él entró de su viaje de la imaginación, que tenía el significado de una comparación y estuvo completamente en conformidad con la realidad, explicaremos a modo de ejemplo sólo tres niveles, extremadamente concisos, para ilustrar la comparación al final de la Sura al-Fatiha. Sin embargo, será sólo desde el punto de vista de la facultad de la razón. Los referimos a Risale-i Nur para las otras observaciones y comparaciones.

Primer Ejemplo

El Primer Ejemplo es así:

El viajero, que había llegado al mundo solamente para encontrar a su Creador y se familiarizó con Él, le dijo a su razón: “Hemos preguntado todo en relación a nuestro Creador y ha recibido respuestas perfectamente satisfactorias. Como el proverbio; “Para aprender sobre el Sol uno tiene que preguntarle al Sol”, entonces ahora haremos otro viaje para encontrarse y familiarizarse con nuestro Creador a través de las manifestaciones de Sus sagrados atributos de conocimiento, voluntad y poder y a través de Sus obras visibles, y a través de las manifestaciones de Sus Nombres”. Entonces entró al mundo. Luego, como los extraviados, una segunda corriente, se embarcaron en el barco de la tierra. El viajero se puso las gafas de la ciencia y la filosofía que no sigue la sabiduría del Corán, y estando de acuerdo con el programa de la geografía que no lee el Corán, vio que la tierra viajaba setenta veces más rápido de la bala de un cañón, cubriendo una distancia de veinte mil años en un año en una órbita en el medio del vacío infinito. Había tomado para sí a los millares de especies de seres vivos desdichados e indefensos. Se dio cuenta de que si confunde su camino siquiera por un minuto, o si una estrella perdida colisionara con él, se desintegraría, arrojando a todos esos seres desdichados a la nada y a la inexistencia. Percibiendo la increíble calamidad inmaterial de las corrientes de: ﴾ غَيْرِ الْمَغْضُوبِ عَلَيْهِمْ وَلَا الضَّٓالّ۪ينَ ﴿, y de la oscuridad sofocante de: ﴾ اَوْكَظُلُمَاتٍ فِي بَحْرٍ لُجِّىٍّ ﴿, exclamó: “¡Ay! ¿Qué hemos hecho? ¿Por qué abordamos este barco terrible? ¿Hay alguna forma de salvarnos de él?” Luego, haciendo añicos las gafas de la filosofía ciega, se unió a la corriente de ﴾ اَلَّذ۪ينَ اَنْعَمْتَ عَلَيْهِمْ ﴿. De repente la sabiduría del Corán llegó en su ayuda. Dándole a su razón un telescopio que muestra la realidad, le

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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