Los Árboles y Las Plantas
¡Oh, Creador Misericordioso, Sustentador Compasivo!
A través de la instrucción de Tu Noble Mensajero (PyB) y de las enseñanzas del Sabio Corán, he comprendido que tal como los cielos, la atmósfera, la tierra, los mares y las montañas, junto a sus seres y todo lo que ellos contienen, Te reconocen y Te dan a conocer; así también lo hacen todos los árboles y las plantas, junto con todas sus hojas, flores y frutos. Todas sus hojas, con sus movimientos estáticos y sus recitaciones; todas sus flores, que describen con su decoración los Nombres de su Creador; y todos sus frutos, que sonríen con su simpatía y la manifestación de Tu compasión, dan testimonio – a través del orden dentro de su arte, que es absolutamente imposible de adjudicar a la coincidencia, y el equilibrio dentro del orden, y la belleza dentro del equilibrio, y los bordados dentro de belleza, y las delicadas y variadas esencias dentro de los bordados, y los sabores variados de las frutas dentro de las esencias – tan claro como para hacer evidente la necesaria existencia de un Creador Compasivo y Munificente. Al mismo tiempo, sus diferencias y sus similitudes a lo largo de la tierra, y el hecho que llevan la misma marca sobre su creación, y por estar relacionados en su administración y organización, y la coincidencia de los actos de creación y los Nombres Divinos conectados a ellos, y los innumerables miembros de sus cien mil especies que surgen una dentro de la otra sin confusión, todo esto forma un testimonio a través de ellos como un todo de la unidad y la unicidad de su Creador Necesariamente Existente.
Además, tal como dan testimonio de Tu necesaria existencia y unidad, así también la crianza y la administración en cientos de formas de los innumerables miembros del ejército de los seres vivos sobre la faz de la tierra, que está formada por cuatrocientos mil naciones diferentes, con perfección, sin confusión ni dificultad, señalan la majestuosidad de Tu dominación dentro de Tu unidad y la inmensidad de Tu poder, que crea una flor con tanta facilidad como crea la primavera, y que abarca todas las cosas. Ellos señalan también la ilimitada amplitud de Tu misericordia, que prepara innumerables variedades de alimentos para los animales y los seres humanos de la tierra; y a través de todos esos trabajos y concesiones, administración y crianza, que se llevan a cabo con una regularidad perfecta, indican ciertamente la infinita extensión de Tu gobierno; y a través de cada parte de esos árboles y plantas, como sus hojas, flores, frutos, raíces, ramas y ramitas creados con cada aspecto de ellos conocido y visible, de acuerdo con sus útiles propósitos, sus instancias de sabiduría y sus beneficios, todos ellos señalan claramente con innumerables dedos Tu conocimiento, que abarca todas las cosas, y lo exhaustivo de Tu sabiduría. Con innumerables lenguas, ellos alaban y exaltan la absolutamente perfecta belleza de Tu arte y la pura belleza de Tu concesión perfecta.
Además, estos maravillosos regalos y bendiciones, y estas extraordinarias inversiones y concesiones, en este hospedaje provisorio, esta casa de huéspedes transitoria, por este breve período de tiempo y esta vida efímera, indican, a través de las manos de los árboles y de las plantas, ciertamente dan testimonio, para que los seres no digan, contrariamente al
