evitando que me preocupe con esta cuestión en detalle. Cuando consulten con vuestros dos abogados defensores, podrían a veces discutir mi tarea también. ∗∗∗
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¡Mis Queridos Hermanos Leales!
Esto me fue impartido ahora mientras estaba realizando las oraciones: por su excesiva buena opinión de ustedes, vuestros hermanos esperan instrucción y asistencia, tanto material como espiritual, por parte de ustedes. Tal como en los asuntos mundanales han delegado a los estudiantes principales, dejándolos en manos de los estudiantes líderes concederles, y tuvieron razón en hacerlo, así también han asignado a Risale-i Nur y a la personalidad colectiva de sus estudiantes para realizar tu trabajo académico relacionado a la fe, el Corán y el Más Allá, y la personalidad colectiva de aquellos puramente sinceros estudiantes principales realiza tu tarea mucho más completamente que la tarea de ellos mismos. Siempre lo han hecho hasta ahora. Por ejemplo, alguien que se encuentra con tú y recibe una instrucción breve, menor y un pequeño consejo, puede recibir de una sola parte de Risale-i Nur instrucción cien veces más grande. También pueden recibir consejo de allí en lugar de ti. Los estudiantes principales de Risale-i Nur siempre están haciendo esta tarea por ti. Creyendo que su personalidad colectiva, cuya ‘estación’ es extremadamente elevada y las oraciones son aceptadas, es un ‘Maestro’ y ayudante que, si Allah lo permite, está siempre con ellos, fue un consuelo para mi espíritu, y buenas noticias, y me hizo sentir en paz. ∗∗∗
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¡Mis Queridos Hermanos Leales!
Que haya habido dos pequeñas explosiones en dos días de modo extraordinario y significativo cuando no había razón aparente para ellas, no parece casualidad.
La Primera: La estufa de hierro fundido de mi sala de pronto hizo una explosión fuerte como un revolver, y el hierro grueso y fuerte de su parte baja explotó como una bomba, dividiéndose en dos pedazos. Hamdi el Sastre se asustó y nosotros nos quedamos sorprendidos. Porque en varias ocasiones este invierno ha estado candente como el carbón y lo había soportado.
La Segunda: El segundo día en la sala de Feyzi, por ninguna razón la taza de arriba del cántaro de agua de pronto se desintegró de manera extraordinaria. Se me ocurrió que las bombas terribles preparadas en nuestra contra en Ankara hicieron que nuestros discursos de defensa, que se habían enviado a seis departamentos del gobierno allí, explotaran sin causarnos daño, si Allah lo permite; y la estufa enojada que se había encendido en nuestra contra se partió en dos sin dañarnos. También es posible que mi amada estufa, mi única y muy útil compañera, haya escuchado mis pesares y mis ruegos y me estuviera dando la noticia: “Partirás de este calabozo oscuro, no hay necesidad de que me quede…” ∗∗∗
