espíritu, toda mi fuerza, desde las profundidades de mi corazón, junto con mi alma: ﴾ حَسْبُنَا اللّٰهُ وَنِعْمَ الْوَك۪يلُ ﴿
El Segundo Grado de la Aleya Luminosa
El Segundo Grado de la Aleya Luminosa “Allah es suficiente para nosotros”
Una vez, cuando me afligía la ancianidad, el exilio, la soledad y el aislamiento, además de mi impotencia innata e infinita, ‘los mundanales’ me estaban atacando con sus espías y estratagemas, y declaré: “Los ejércitos están atacando a un solo hombre enfermo y débil cuyas manos están atadas. ¿No hay nada que ese desafortunado (o sea, yo) pueda encontrar para apoyarlo?” Había recurrido a la aleya: ﴾ حَسْبُنَا اللّٰهُ وَنِعْمَ الْوَك۪يلُ ﴿ Me dijo: por la relación que resulta de la fe, puedes confiar en un monarca tan absolutamente poderoso que junto con cada primavera equipando con perfecto orden a todos los ejércitos de las plantas y animales sobre la faz de la tierra, que comprende cuatrocientas mil naciones, él renueva los uniformes de los dos ejércitos regulares de los árboles y de los seres voladores, vistiéndolos con ropas frescas, cambiando las faldas y las vestimentas superiores de las gallinas y las aves. Él también cambia el vestido de las montañas y el velo de las planicies.
Además, este Monarca ubica todas las raciones del vasto ejército del ser humano más importante y todos los animales en los ‘extractos’ misericordiosos conocidos como las semillas y los granos, que son cien grados más maravillosos que los ‘extractos de alimento’ como la carne, el azúcar y otros extractos que los ‘civilizados’ han descubierto recientemente. Él enrolla dentro de éstas las instrucciones para su preparación y crecimiento de acuerdo con el Decreto Divino, depositándolos en diminutas cáscaras para su protección. La creación de estos contenedores sucede con tanta velocidad, facilidad y abundancia de la fábrica de كَافْ نُونْ, que el Corán dice que es llevado a cabo con una mera orden. A pesar de que todos aquellos extractos se parecen entre sí y son de la misma materia y no hubieran llenado una ciudad, el Proveedor Munificente podría llenar todas las ciudades de la tierra con los extremadamente variados y deliciosos alimentos que Él cocina con ellos en el verano.
Así, puedes encontrar un punto de apoyo como este por la relación de fe, y confiar en un poder y una fuerza infinita.
Al recibir esta lección de esta aleya, adquirí tanta fuerza espiritual firmeza de fe que podría haber desafiado no sólo a mis enemigos actuales, sino a todo el mundo. Declaré con todo mi espíritu: ﴾ حَسْبُنَا اللّٰهُ وَنِعْمَ الْوَك۪يلُ ﴿
Buscando una fuente de ayuda para mi infinita pobreza y necesidad, nuevamente recurrí a la aleya. Me dijo: por la relación de adoración y servicio te conectas y te registras en el libro de salarios del Maestro Munificente Quien cada primavera y verano coloca y quita cien veces sobre las mesas servidas con
