a través de los ojos de la fe, ve a un gran ser humano vestido con setenta mil bellas prendas una sobre la otra, cosidas con instancias de misericordia, bondad y sabiduría. Como una huríe del Paraíso vestida con setenta prendas delicadas, está siempre riendo y sonriendo con misericordia. Observará que la humanidad dentro de él es un universo en miniatura y cada ser humano individual es un microcosmos. Él exclamará con todo su corazón y espíritu:
﴿ اَلْحَمْدُ لِلّٰهِ رَبِّ الْعَالَم۪ينَ ❀ اَلرَّحْمٰنِ الرَّح۪يمِ ❀ مَالِكِ يَوْمِ الدِّينِ ﴾
#### Cuarta Frase
CUARTA FRASE: es ﴾ مَالِكِ يَوْمِ الدّ۪ينِ ﴿
Una indicación muy concisa de la prueba contenida en esta frase:
Primero: Todas las evidencias que dan testimonio de la prueba de
وَاِلَيْهِ الْمَصِيرُ ‘Y a Él regresaremos’, y de la resurrección de los muertos y del Más Allá al final de la Primera Parte de esta lección, dan testimonio de la verdad extensiva de la fe que indica ﴾ مَالِكِ يَوْمِ الدّ۪ينِ ﴿.
Segundo: Como se dice al final de la Palabra Diez, tal como la soberanía eterna, la misericordia y la sabiduría del Creador universo y su eterna belleza, gloria y perfección y Sus otros interminables atributos y cientos de los Nombres por cierto requiere el Más Allá; así también el Corán da testimonio de la morada del Más Allá con miles de sus aleyas y pruebas, como lo hacen Muhammad (PyB) con sus cientos de milagros y evidencias, y todos los profetas (la paz sea con ellos) y los libros y las escrituras reveladas, con sus innumerables evidencias. En consecuencia, la persona que no cree en la vida eterna del Más Allá se arroja a una especie de Infierno inmaterial en este mundo, que surge de su incredulidad, y sufre tormentos constantes. Como se describe en La Guía para la Juventud, a través de su muerte y partida, todo el pasado y el futuro y los seres y los universos constantemente le llueven interminables dolores sobre su espíritu y corazón, haciéndolo sufrir los tormentos del Infierno antes de ir allí.
Tercero: ﴾ يَوْمِ الدّ۪ينِ ﴿ alude a una prueba vasta y poderosa de la resurrección de los muertos, pero una situación ha surgido aquí que provoca la postergación de esa prueba para otro momento. Tal vez tampoco haya necesidad de ella, porque varias partes de Risale-i Nur han demostrado con cientos de argumentos poderosos que la mañana y la primavera de la resurrección de los muertos y la Gran Reunión ocurrirá tan ciertamente como que el día le sigue a la noche y la primavera le sigue al invierno.
