causas son simplemente un velo. Los seres conscientes como los ángeles no pueden hacer otra cosa más que una especie de deber voluntario de acuerdo a su adoración natural y activa que se llama “adquisición”, es insignificante y no es creativa.
Sí, la dignidad y la grandeza demandan que desde el punto de vista de la mente las causas sean velos de la mano de poder. Mientras la unidad y la unicidad demandan que las causas se abstengan de tener algún efecto real.
Así como los ángeles y las causas aparentes empleadas en buenas obras pertenecientes a la existencia, son medios de exonerar el poder de la dominación de la culpa y la tiranía en cosas que la belleza de lo desconocido y no visto, de santificarlo y preservarlo de la atribución de la culpa, así también, los demonios de entre los genios y los seres humanos y asuntos dañinos son empleados en asuntos malignos pertenecientes a la inexistencia, para santificar y glorificar a Allah por salvar al poder Divino de ser el blanco de las quejas y de las acusaciones erróneas de crueldad. Es para exonerarlo y declararlo libre de todas las fallas del universo. Porque todas las faltas nacen de la inexistencia, de la falta de habilidad, de la destrucción o el incumplimiento de los deberes que son todos la inexistencia y los actos que no existen y pertenecen a la inexistencia. Las fallas atribuidas a estos velos satánicos y malignos, las quejas y objeciones son merecidamente dirigidas a ellos y son los medios de Allah Todopoderoso de ser declarado libre de todo defecto.
En cualquier evento, la fuerza o el poder no son necesarios porque las obras destructivas del mal pertenecen a la inexistencia; a veces extensas inexistencias o destrucciones pueden ocurrir a través de algún acto pequeño o poder insignificante, o aún de la falla al realizar una tarea. Se supone que los hacedores de mal poseen poder pero no tiene efecto más que la inexistencia y ningún poder menor que la “adquisición”. Pero desde que los malvados se levantaron de la inexistencia, los hacedores del mal son agentes verdaderos. Si son seres inteligentes, merecen pagar la multa. Es decir, de entre los malvados, los perpetradores son los verdaderos hacedores, pero desde que existen las buenas obras y los actos, quienes los hacen no son los verdaderos hacedores y no tiene un efecto real. Son más bien recipientes, que reciben el resplandor divino; El Sabio Corán afirma que su recompensa también es puramente un favor Divino y dice: ﴾ مَٓا أَصَابَكَ مِنْ حَسَنَةٍ فَمِنَ اللّٰهِ وَمَٓا أَصَابَكَ مِنْ سَيِّئَةٍ فَمِنْ نَفْسِكَ ﴿
Resumen: Mientras los universos de existencia y los innumerables de inexistencia chocan, producen frutos como el Paraíso y el Infierno y todos los mundos de existencia declaran اَلْحَمْدُ لِلّٰهِ ❀ اَلْحَمْدُ لِلّٰهِ y todos los
