mundos de inexistencia declaran سُبْحَانَ اللّٰهِ ❀ سُبْحَانَ اللّٰهِ y mientras a través de la ley que todo lo abarca, de la lucha de los ángeles y demonios, y los ejemplos buenos y malos, así como las inspiraciones y murmullos satánicos del corazón, todos luchan unos contra otros, un fruto de la fe en los ángeles se manifiesta rápidamente, resolviendo el asunto e iluminando el universo. Mostrándonos una de las luces de la aleya: ﴾ اَللّٰهُ نُورُ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ ﴿ nos muestra cuán dulce es este fruto.
La Palabra Veinticuatro y Veintinueve – la última que muestra los keramets de las ‘alifs’ – señalan un segundo fruto universal y demuestran de forma brillante la existencia y funciones de los ángeles. Sí, en todas las cosas en el universo, particular y universal, en todos los ámbitos del ser, es una dominación compasiva y espléndida que lo da a conocer y lo hace amar. Sin duda, es necesario responder a ese esplendor, a esa compasión que lo hace amado y lo da a conocer, con agradecimiento y adoración integral y consciente, declarando que es libre de toda falta. Y solamente una innumerable cantidad de ángeles puede cumplir el deber a favor de los seres inanimados e inconscientes y los grandes elementos y puede representar a la actividad sabia y majestuosa de la soberanía de esa dominación en toda la tierra, las pléyades, en los fundamentos de la tierra y fuera de ella.
Por ejemplo, a través de este fruto, la creación de la tierra y sus deberes naturales, que las desalmadas leyes de la filosofía muestran que son oscuras y desoladas, se ubican de una manera familiar y luminosa sobre los hombros de, es decir, bajo la supervisión de, dos ángeles llamados Zawr (el toro) y Hut (el pez). Y una verdad, una sustancia del Más Allá llamada sajra es enviada como la piedra fundamental eterna de la tierra, es decir, como un signo en la parte futura de ella será transformada en el Paraíso eterno y se hace punto de apoyo para los ángeles Zawr y Hut. Esto fue narrado por los antiguos profetas de los hijos de Israel y también por Ibn ‘Abbas. Desafortunadamente, en el transcurso del tiempo, este significado sagrado y esta alegoría fueron tomados literalmente por la gente común y adquirió una forma fuera de los límites de la razón. Ya que los ángeles viajan a través de la tierra por las piedras y en el centro de la tierra, de la misma manera que lo hacen por el aire, ellos y la tierra, seguramente no tienen necesidad de rocas físicas ni de un pez ni de un buey que los sostenga.
Así también por ejemplo, desde que el mundo pronuncia las Glorificaciones Divinas, hasta la cantidad de reinos, con lenguas según la cantidad de miembros de cada especie y de sus partes, hojas y frutos de esos miembros, seguramente habrá designado un ángel con cuarenta mil cabezas y cuarenta mil lenguas en cada cabeza, cada una pronunciará cuarenta mil glorificaciones Divinas, que conocerán esa adoración espléndida, inconsciente, innata y la representarán conscientemente y la ofrecerán en la Corte Divina y
