cinco fueron incluidos como ejemplos en Sección cinco de la Palabra Veinticuatro.
Dijimos al comienzo que cada uno de los pilares de la fe tiene numerosos frutos diferentes, es más, innumerables frutos y que de manera similar, un solo fruto de la totalidad de ellos es el gran Paraíso y el otro es felicidad eterna, mientras otro y tal vez el más dulce es la Visión de Allah. También, algunos de los frutos de la fe brindan felicidad en ambos mundos, en este y en el Más Allá, han sido bien descritos en la comparación del final de la Palabra Treinta y dos.
La evidencia de creer en el Decreto Divino produce frutos preciosos en este mundo, es el hecho que la frase مَنْ آمَنَ بِالْقَدَرِ أَمِنَ مِنَ الْكَدَرِ es ampliamente conocido como un proverbio. Estos dos frutos universales de creer en el Decreto Divino se explicaron con la buena comparación al final del Tratado sobre el Decreto Divino, que es acerca de dos hombres que entran en el hermoso jardín de un palacio y yo mismo en mi propia vida lo he experimentado miles de veces y entendí que si uno no cree en el Decreto Divino, destruye la felicidad de la vida en este mundo. Pero siempre, en graves desgracias, miré desde el punto de vista del Decreto Divino, vi que eran en gran medida alivianadas y estaría sorprendido de cómo aquellos que no creen pueden seguir viviendo.
Uno de los frutos universales del pilar de la fe en los ángeles se menciona en la Segunda estación de la Palabra Veintidós de esta manera: Suplicando a Allah Todopoderoso, Azrael (p.) dijo:
“Tus siervos se verán irritados por mí y se quejarán cuando cumpla mi deber de medir los espíritus de los moribundos”.
Le respondió: “haré que las enfermedades y calamidades sean un velo para tus deberes, así las quejas de mis siervos serán directamente para ellos y no para ti”.
La tarea de Azrael (p.) es un velo exactamente de la misma forma que los anteriores, así las quejas injustificadas no son dirigidas a Allah Todopoderoso. Porque no todos pueden ver los aspectos de la sabiduría, misericordia, belleza y ventajas de la muerte; ven la cara aparente y empiezan a cuestionar y a quejarse. Azrael (p.) fue hecho un velo para que esas quejas injustificadas no fueran directamente al Absolutamente Compasivo. De la misma manera, la función de todos los ángeles, de hecho, de todas las causas aparentes, es ser velos de la dignidad de la dominación, para que la dignidad y la cercanía de Allah del Divino poder y la amplitud de la Divina misericordia sean preservadas en cosas que la belleza que no es aparente y la sabiduría que no es entendida no sean el blanco de las objeciones, y para que la visión superficial del Poder divino no parezca estar en contacto con cosas crueles, viles y triviales. Porque Risale-i Nur ha demostrado definitivamente con innumerables evidencias que los sellos de la Unidad divina sobre todas las cosas muestran claramente que ninguna causa tiene un efecto real ni la habilidad de crear. La creación y la existencia son particulares de Él. Las
