Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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de seis provincias en conexión a perturbar el orden público; y entre cuyos cientos de miles de estudiantes no se atestiguó ni el más mínimo incidente (aparte del incidente insignificante relacionado a la justa defensa en la que un estudiante sin importancia se vio involucrado); en conexión a ninguno de cuyos estudiantes se ha sabido de algún crimen; y en cualquier prisión a donde fuera enviado, reformó a los otros prisioneros; y como lo atestiguan estos veintitrés años de su vida y tres autoridades provinciales y tres cortes que lo absolvieron y cien mil de sus estudiantes, que saben el valor de Risale-i Nur, lo afirman verbalmente y con sus actos, a pesar de que cientos de miles de copias de ella se distribuyen por todo el país, Risale-i Nur ha producido sólo beneficios y no ha causado ningún daño; y que es un recluso, soltero, extraño, anciano, pobre y se ve a sí mismo en la puerta de la tumba; y que con toda su fuerza ha renunciado a las cosas transitorias, y ha buscado caminos de expiar sus pecados anteriores y de hacer su vida eterna, y no le da la más mínima importancia al rango mundanal, y que, para que no les suceda ningún daño a los inocentes y a los ancianos, por su compasión, no insulta a quienes lo atormentan y lo torturan; aquellos que dijeron de ese hombre: “Este viejo recluso perturba la paz y pone en peligro la seguridad pública; sus objetivos son las intrigas de este mundo, y su correspondencia es para este mundo, en cuyo caso él es culpable” y quienes lo condenaron a las condiciones tan severas son seguramente ellos mismos los culpables desde el suelo hasta los cielos, ¡y rendirán sus cuentas el Día del Juicio Final!

¿Se puede decir de un hombre que con un discurso indujo a ocho regimientos amotinados a obedecer a sus oficiales, y con un solo artículo persuadió a miles de personas a apoyarlo, y no tuvo miedo de enfrentar a los tres formidables comandantes mencionados anteriormente, y no los aduló, y en las cortes legales declaró: “Si tuviera la misma cantidad de cabezas que de pelos, y cada día me cortaran una, no me rendiría ante el ateísmo y el extravío ni traicionaría a mi país ni a mi nación ni al Islam; no inclinaría mi cabeza, que se ha dedicado al Corán, ante los tiranos”, y no tuvo relación con nadie en Emirdag más que cinco o diez hermanos del Más Allá y tres o cuatro siervos; se podría decir sobre ese hombre, como lo dice en la acusación: “Este Said trabajaba en secreto en Emirdag; envenenó las mentes de algunas personas dándoles la idea de perturbar la paz; veinte hombres se reunieron a su alrededor y escribieron cartas privadas elogiándolo, lo que demuestra que él estaba tramando una revuelta y estaba involucrado en la política encubierta en contra del gobierno”? Se los refiero a vuestra conciencia para comprender qué tan lejos de lo correcto, de la justicia y de la imparcialidad se han desviado quienes lo atormentan, con una animosidad y un odio sin precedentes, arrojándolo a la prisión por dos años, en confinamiento solitario y no permitiéndole hablar en la corte.

¿Es acaso posible que alguien que ha recibido la atención pública cien veces más de lo que le corresponde, y trajo a miles de hombres a la obediencia con un discurso, e incluyó a miles de personas a unirse a la Sociedad Ittihad-i Muhammedî con un artículo de periódico, e hizo que cincuenta mil personas

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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