nosotros tanto a la Corte de Eskishehir como a la de Denizli, y la Corte Criminal de Ankara, haciéndolas socias de nuestro crimen, si es que lo hay. Porque si hubiéramos sido culpables, esas dos o tres autoridades no lo vieron a pesar de su escrutinio detallado o lo pasaron por alto, y dos cortes no lo vieron después de haberlo estudiado minuciosamente durante dos años, o lo pasaron por alto, que los hace más culpables a ellos que a nosotros. Sin embargo, si hubiéramos tenido algún deseo de interferir en el mundo, no hubiera sido con el zumbido de una mosca sino que hubiera explotado y hubiera producido un estruendo como un cañón.
Sí, cualquiera que acuse de intriga política a una persona que se defendió a sí misma vehementemente y sin restricciones en la Corte Militar después del Incidente del Treinta y Uno de Marzo y en la Oficina del Orador frente al enojo de Mustafa Kemal, diciendo que él había estado tramando sus planes durante dieciocho años sin permitir que nadie lo supiera, seguramente lo hace con algún propósito malicioso. Tenemos esperanza de que al igual que el fiscal público de Denizli, el fiscal público de Afyon nos salve de la malicia y de las acusaciones de esa gente y demuestre verdadera justicia.
Quinto Principio: Un principio fundamental de los estudiantes de Risale-i Nur es que en la medida de lo posible, no interfieren en política, o en los asuntos administrativos, ni de las actividades del gobierno, porque para ellos trabajar sinceramente para el servicio del Corán lo vale todo y es suficiente.
Tampoco nadie que entra en la política, entre las corrientes abrumadoras que prevalecen actualmente, puede preservar su independencia y sinceridad. Está destinado a volverse sujeto de una de esas corrientes, y lo explotará con fines mundanales. Corromperá lo sagrado de esta tarea. También, en la lucha por lo material, debido a la tiranía y despotismo absoluto, que es la regla de este siglo, tendría que aplastar numerosos seguidores inocentes de una persona por el error que haya cometido esa persona. De otra manera, sería derrotado. También parecería según el punto de vista de quienes habían renunciado a su religión por el mundo, o quienes lo explotaron, que las sagradas verdades del Corán, que no pueden ser la herramienta de nada, estaban siendo explotadas para propaganda política. También, cada clase de personas, seguidores y opositores, oficiales y gente común, deberían tener una parte de aquellas verdades y todos las necesitan. Los estudiantes de Risale-i Nur deben, en consecuencia, evitar la política y la lucha por lo material por completo, y no estar de ninguna manera involucrados con ellas, para que puedan permanecer completamente imparciales.
Sexto Principio: Risale-i Nur no debería ser atacado en este asunto por mis faltas personales o las de algunos de mis hermanos. Está atado directamente al Corán, y el Corán está atado al Trono Supremo. ¿Quién tiene la habilidad de extender su mano y desatarlo? También, como lo indican las treinta y tres aleyas Coránicas, las tres maravillas de lo Oculto del Imám Ali (que Allah esté complacido con él) y los pronunciamientos certeros de Gawth al-A'zam (que su misterio sea santificado), Risale-i Nur ha realizado un servicio
