Entonces me hicieron preguntas sobre la Barrera del Dhu'l-Qarnayn, Gog y Magog, el Anticristo (Dayyal), y la segunda llegada de Jesús (la paz sea con él), y les respondí. De hecho, las respuestas están escritas en parte en mis viejos tratados. Algún tiempo después, Mustafa Kemal dos veces me convocó a Ankara por código, por medio del ex-gobernador de la provincia de Van, mi viejo amigo, Tahsin Bey, en reconocimiento a mi trabajo publicado Los Seis Pasos (Hutuvât-i Sitte). Yo fui. Ya que el Sheik Sanusi no sabía kurdo, se propuso que yo debería tomar su lugar como ‘predicador general’ de las provincias del Este con un salario de trescientas liras. También me ofrecieron un cargo como diputado, y mi puesto anterior junto con los otros miembros de Darü'l-Hikmet dentro del Directorio de Asuntos Religiosos. Además, al aprobarse por ciento sesenta y tres de doscientos diputados, ciento cincuenta mil liras se designaron para la Medresetü'z-Zehra, mi universidad en el Este, cuyos fundamentos había establecido en Van, y esto fue aceptado. Sin embargo, ya que vi que las noticias del original del Rayo Cinco, en parte se realizaron desde una persona de allí, me vi obligado a renunciar a esos deberes tan importantes. Diciéndome a mí mismo que no se podía oponer ni confrontar a esta persona, renuncié al mundo, a la política, y a la vida social; dediqué todo mi tiempo a salvar la fe religiosa. Sin embargo, una cantidad de oficiales tiranos e injustos me obligaron a escribir dos o tres tratados que se referían al mundo.
Más tarde, en conexión con algunas preguntas hechas por algunas personas sobre los Hadices alegóricos que dan noticia de los eventos del final de los tiempos, reordené ese viejo tratado. Recibió el nombre de Rayo Cinco. Risale-i Nur no está numerada cronológicamente. Por ejemplo, la Carta Treinta y Tres se escribió antes de la Carta Uno, y el original del Rayo Cinco y algunas otras partes se escribieron antes de Risale-i Nur misma. De todos modos… las objeciones ilegales, innecesarias e imprecisas y las preguntas de un fiscal público, preguntadas por el amor intolerante de Mustafa Kemal, me forzaron a tener que dar estas explicaciones fuera de tema. Doy aquí como un ejemplo algunas de las cosas enteramente personales e ilegales que él dijo en nombre de la ley. Dijo:
“¿No está usted sinceramente arrepentido de haberlo insultado en el Rayo Cinco con expresiones como ‘bebiendo raki y vino como una bomba de agua’?” Digo como respuesta ante el fanatismo completamente insignificante y errado que surge de su amor: “La victoria y el honor del ejército heroico no puede adjudicársele a él; puede sólo tener una parte de ello. Como sería tiránico y una injusticia increíble si el botín, las posesiones y las raciones de un ejército se le dieran a su comandante. Sí, tal como él me acusó de no amar a ese hombre injusto y extremadamente equivocado, así como me acusó de ser un traidor, entonces yo lo acuso de no amar al ejército, porque le adjudica todo su honor y botín espiritual al hombre que ama, privando al ejército de toda gloria. La realidad es qué cosas positivas, e instancias de bien y virtud, se deben distribuir entre la comunidad y el ejército, y las cosas negativas, la destrucción y las faltas se le deben adjudicar al jefe. Porque la existencia de
