¡Ustedes, desafortunados! Si el mundo hubiera sido eterno y el ser humano fuera a permanecer en él por siempre, y si los deberes del ser humano hubieran consistido sólo de política, podría haber habido posiblemente algún significado en estas calumnias de ustedes. Y si me hubiera embarcado en este asunto con fines políticos, no hubieran encontrado diez oraciones en cien tratados, sino mil que fueran combativas y que estuvieran conectadas con la política. Y si, suponiendo lo imposible, como ustedes nosotros estuviéramos trabajando con toda nuestra fuerza para objetivos, placeres y políticas mundanales – que incluso Satanás no podría haber hecho que nadie lo crea o lo acepte – y si así fuera – ya que no hay nada en estos veinte años que sugieran esto, y el Gobierno se concentra en la mano y no en el corazón, y todos los gobiernos tienen oponentes feroces; entonces aún así no habría nada con lo que pudiéramos ser acusados según las leyes de la justicia. Mi palabra final es:
﴿ حَسْبِىَ اللّٰهُ لَٓا إِلٰهَ اِلَّا هُوَ عَلَيْهِ تَوَكَّلْتُ وَهُوَ رَبُّ الْعَرْشِ الْعَظ۪يمِ ﴾ ∗∗∗
بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
[Cito exactamente un recuerdo viejo y un asunto sutil de defensa que no fue develado en la Corte de Eskishehir, no fue registrado oficialmente, y ni siquiera fue escrito en mi defensa.]
Allí me preguntaron: “¿Qué piensas sobre la República?” Respondí: “Mi biografía, que tienes en vuestras manos, prueba que yo era un republicano religioso antes que cualquiera de vosotros, con excepción tal vez del Presidente de la Corte de Eskishehir, hubiera nacido. Un resumen de ello es esto: como ahora, en ese momento estaba viviendo en reclusión en una tumba inhabitada. Alguien me traía sopa y yo solía darles los granos de trigo a las hormigas. Solía comer mi pan con el agua de la sopa. Algunas personas oyeron esto y me preguntaron sobre ello, respondí: “Las naciones de las hormigas y las abejas son republicanas; les di a las hormigas las migas por respeto a su republicanismo”.
Entonces dijeron: “Te opones a los primeros líderes del Islam”. Respondí: “Los Califas Bien Guiados fueron tanto Califas como presidentes de la república. Seguramente Abu Bakr el Veraz (que Allah esté complacido con él), era como el presidente de la república de los Diez Paraísos Prometidos, y de los Compañeros del Profeta. Pero no fue un título sin sentido; ellos fueron líderes de una república religiosa cuyo significado era la verdadera justicia y la libertad de la Sharía”.
¡Sr. Fiscal y Miembros de la Corte! Me están acusando de sostener una idea cuyo opuesto he sostenido por cincuenta años. Si me preguntan por la república secular, lo que entiendo por ella es que el secularismo significa ser imparcial; es decir, según el principio de la libertad de conciencia, se refiere a un gobierno que no interfiere con la gente religiosa y piadosa, de la misma
