Fundación de Ciencia y Cultura de Estambul
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solícitamente, de haberle dado facultades a través del corazón y el intelecto y, de darle un anhelo de continua felicidad y vida eterna en el Más Allá, enviarlo a un eterno no-ser; y cuán opuesto a la sabiduría es haber juntado cientos de propósitos y ejemplos de sabiduría solamente con el cerebro, para desperdiciar a través de la muerte infinita todas sus facultades y habilidades con sus miles de propósitos, haciéndolos carentes de todo uso, propósito y resultado; y cuán completamente opuesto al esplendor de esa soberanía y perfecta dominación sería, si no llevara adelante Sus miles de promesas para demostrar - ¡Que Allah no lo permita! - su impotencia y su ignorancia. Puedes hacer una analogía con esto por gracia y justicia. Por lo tanto, los nombres de más Misericordioso, Justo, Omnisciente, Generoso y Soberano, contestan con las verdades más arriba enumeradas, las preguntas que nos hicimos sobre nuestro creador, sobre el Más Allá y demuestran que no hay duda y es tan claro como el sol.

Además, observamos que prevalece sobre todas las cosas una gran y completa preservación que se registra en sus semillas, en las tablas del mundo de las similitudes, en sus recuerdos -que son pequeñas muestras de la Tabla Preservada y particularmente en la facultad de la memoria, que es una pequeña biblioteca en el cerebro humano que al mismo tiempo es muy grande- y en otros espejos, físicos y no físicos, que se reflejan las numerosas formas de todos los seres vivos y todas las cosas y, los cuadernos de los deberes que hacen de acuerdo con sus naturalezas esenciales, las páginas de sus obras pertenecientes a la glorificación que realizan hacia los nombres Divinos a través de sus estados; los inscriben en ellas, los registra y los preserva. Entonces, cuando llega el tiempo -cada primavera, que es una flor del poder divino-, nos muestra todas las inscripciones inmateriales en formas físicas, proclamando al universo con millones de lenguas dentro de esa flor suprema y con la fuerza de millones de ejemplos, evidencias y muestras, la maravillosa verdad de la resurrección expresada en la siguiente aleya: ﴾ وَاِذَا الصُّحُفُ نُشِرَتْ ﴿

Resulta más convincente que el ser humano más importante, todos los seres vivos y todas las cosas, se crearon para no caer en la nada ni en la inexistencia ni para ser aniquilados, sino para ganar inmortalidad a través del progreso, la permanencia a través de la purificación y para asumir las obligaciones eternas requeridas por sus capacidades innatas.

Sí, observamos que en cada primavera las innumerables plantas que mueren en ‘el día del juicio final’ del otoño y cada árbol, cada raíz, cada semilla y cada grano en la resurrección de la primavera recitan la aleya:

﴾ وَاِذَا الصُّحُفُ نُشِرَتْ ﴿, exponiendo cada uno en su propia lengua un significado de esta aleya, una de sus fases, con ejemplos de los deberes que se realizaron en años anteriores; todas testifican esa gran preservación. Muestran en todas las cosas las cuatro verdades más enormes de la aleya:

4–6 de octubre de 2026 · Estambul

XIII Simposio Internacional Bediuzzaman

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